Escucha el Portal de los Grandes Salseros en: Mambo-inn Radio


 

 

 

EGC: Un Ejemplo de Vida


LA EMBLEMÁTICA UNIVERSIDAD DE LA SALSA

 

Por: Luis Delgado-Aparicio Porta

This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

 

 

(*) Dedicado a mi querido amigo Pedro Ángel Arroyo, Director de Programación Musical de la Z 93, en Puerto Rico.

 

En la Isla del Encanto no he encontrado lacónicos; mis muchos amigos, feliz encuentro de los viajes, la radio y la televisión, me permiten decir, por el contrario,  que son, “hablaboricuas (¡que exótico neologismo!). Conversan y discuten con un fulgor casi fanático, pero al mismo tiempo, su locuacidad no solamente es inteligente, sino auditivamente grata. Todos cantan y bailan permanentemente, especialmente la noche del 24 de junio, cuando se celebra la fiesta de San Juan, echándose a la mar de espaldas, hecho peculiar y curioso de verdad. Es una tierra bendecida por Dios, no por algo una noche de hace muchos años, al salir de la casa de Cheo y Cocó Feliciano en el lindo barrio de Carolina, un vecino me dijo: “Nacer en esta tierra es una fiesta inmemorable”. Ni la abusiva,  férrea e inhumana esclavitud de los negros, junto al compás de los indios jíbaro-tainos (y “niches” al decir de Héctor Lavoe), pudieron mellar ese seudo y aparente volcán imaginario en erupción, cuya lava, paradójicamente, no arde, sino es sabrosa, rica y sandunguera.

 

Rafael Ithier


Son furibundos declamadores, trulleros y pleneros, enarbolando la Salsa como un emblema patrio, siendo su ¡Ay Bendito! una especie de código o clave secreta que representa, textualmente, casi todo. Son grandilocuentes en su vida diaria y podría decirse, eufónicamente, que tienen hasta la costumbre, insólita, de preguntarle al vecino de qué color quisieran que pintaran su casa cuando la repintan, ya que ellos y no él, son quienes están obligados a ver la fachada cada día. (Guillermo Cabrera Infante en su libro sobre las ciudades, Todo está hecho con Espejos: Alfaguara, 1999, Madrid, España). Respecto a su musicalidad, hay algo casi atávico que se refleja en su cotidiano día a día, habiendo sido nuestro contacto con ellos por poder; esto es, por intermedio del disco. Escucharlos  y verlos actuar y disfrutar del bálsamo que transmiten en sus interpretaciones artísticas como por ensalmo, nos permite elevar nuestra admiración a niveles donde el sentimiento y la imaginación confluyen en una sinergia infinita. Si Johann Nepomuk Maelzel, el inventor del metrónomo viviese, se quedaría pasmado al saber que los boricuas son realmente  onomatopéyicos, reflejándose en ese instrumento que sirve para medir el tiempo y marcar el compás en la música.

 

Siempre nos imaginamos los románticos al rememorar Preciosa, la bella composición de don Rafael Hernández, o Soñando con Puerto Rico de Bobby Capó, que éste es una especie de Jardín del Edén, por lo que es lógico suponer y legítimo afirmar, que sus habitantes tienen ese exquisito sentido para cautivarnos, especialmente con su música, sus costumbres y su apacible pero rutilante vida diaria. Su canto es el corolario de armoniosas convergencias por lo que al reconocerles su aporte, evaluamos su legado como un valor real. A fin de cuentas, la importancia no es sólo el género sino el inmenso y astronómico aporte cultural de su canto y su proclama. Gracias a esta generosa pista informática, podemos explayarnos en nuestros confines, sosteniendo que El Gran Combo de Puerto Rico es una itinerante embajada del sabor; sus éxitos son innumerables, trasmitiendo en los escenarios una alegría a raudales. A 42 años de su fundación, ellos están hechos en el nombre de una perfecta individualidad y juntos logran una uniformidad como piezas salidas de un exquisito centro relojero suizo. Son una verdadera reliquia, adquiriendo en su unidad el emblema de un coloso que  sobresale nítidamente.

 

PROEMIO

 

Hace cincuenta años Rafael Cortijo, albañil y carpintero, después de haber integrado el Conjunto de los Hermanos Sustache, el Grupo de Machito Muley, La Sonora Boricua y el Grupo de Mario Román, formó con “su pana” Ismael Rivera, ¡ecuájey!, juglar ¡el truco!, mataperro, ¡suelta negra!, hacedor de cualquier oficio, ¡sacude zapato viejo¡,  para ganarse la vida acabando de salir del Ejército por no saber inglés, ¡maribelemba!, el notable Cortijo y su Combo, la organización musical boricua más autentica y recordada, que descolló como un axioma formado triangularmente por sus raíces. Amigos de juventud, ensayaban con latas vacías en el recodo del último “trolley”, paso final del antiguo tren, lugar que obligatoriamente me hizo visitar Cheo Feliciano. Como lo definió a “Rafa” el prestigioso literato Edgardo Rodríguez Julia, en su libro para Ediciones Huracán: fue el  conguero-timbalero mayor, el gran Cortijo, hijo predilecto de la grey cangrejera, quién junto a su tribu, con  Maelo, Rafael Ithier, Eddie Pérez, Martín Quiñones y luego Roy Rosario, entre otros, músicos de cabellos hervidos, de pasa y grifería, nariz opulenta y bocas generosas,  pusieron como ellos dicen, “en la china” a la plena y la bomba, esa  maravillosa sucesión de ritmos y voces que los identificaron. La agrupación fue escuela, habiendo pasado por ella, diferentes luminarias. Tal fue el desbarajuste que se armó con su aparición, que don Tomás Muñiz, padre de Rafo y quien fuera dueño de TELELUZ - Canal 7, me contaba en sus oficinas, como una empresa de productos de belleza que auspiciaba “La Taberna India” al mediodía, se negó a que ellos aparecieran en el referido programa. Esta discriminación fue dejada de lado, y su interminable lista de éxitos en los sellos Seeco y Gema, forman parte del baúl de los recuerdos de todo discómano que se respeta. Siete años después, en 1961,  por graves problemas con la Justicia, “El Combo de Cortijo” se deshizo.

 

Luis Delgado-Aparicio & Rafael Ithier

 

Así nace en 1962 El Gran Combo de Puerto Rico (EGC), bajo la dirección musical de Rafael Ithier, hijo de don Nicolás y doña Mérida, nacido en Río Piedras en 1926, despertando su amor por la música bajo la influencia de su padre quien tocó en el Trío del insigne compositor de Aguadilla, el célebre Rafael Hernández. Su instrumento inicial fue la guitarra y cuenta que todos en su casa bailaban y cantaban. Posteriormente el primer acercamiento al piano se debió a la guía e inspiración se su hermana, doña Esperanza Ithier, habiendo declarado siempre con su característica honestidad, que él nunca tuvo escuela formal, siendo un verdadero y exitoso autodidacta. Empezó con el Conjunto Lucerito y luego pasó al Conjunto Hawayano, para inmediatamente integrarse en el prestigioso grupo del compositor Faustino “Tito” Henríquez, autor de Bello Amanecer, llamado “Conjunto Taoné”. Durante su estadía en el Servicio Militar formó el “Borinqueña Mambo Boys”, estableciéndose en 1952-1954 entre Chicago y Nueva York. Allí fue cuando Rafael Cortijo lo convoca, mudándose a San Juan; su vuelta a La Isla le depararía un futuro promisorio y exitoso.

 

Terminada su labor con el Combo de Cortijo, Rafael Ithier como todos los grandes no se amilanó y dio el gran paso hacia adelante. Reunió a varios instrumentistas del famoso Combo y con otros se agruparon como una cooperativa, hasta hoy vigente, siendo los fundadores con el maestro Ithier, los saxofonístas Eddie Pérez y Héctor Santos, las trompetas de Kito Vélez y Víctor Rodríguez; en la parte vocal Pellín Rodríguez y Chiqui, junto con el bajo de Miguel Cruz, en la conga Martín Quiñones, el bongó de Maninín y Milton Correa en los timbales. Contratados por el empresario Guillermo Alvarez Guedes, dueño del sello Gema,  grabaron su primer disco la primera semana de mayo de 1962 con el dominicano Joseíto Mateo. Menéame los Mangos [LPG-1170], apareciendo en los mercados y tiendas un glorioso día del 20 de noviembre de 1962,  feliz punto de partida hasta hoy,  encontrándose, como decimos en nuestro programa Maestra Vida, en Radiomar Plus AM/FM, en el pico más elevado de la popularidad. El 21 del mismo mes la emisora WIAC - Radio con Fidel Cabrera les da la bienvenida en San Juan, actuación que les abría las puertas, debutando oficialmente días después, el 26 de mayo en el Salón Rock & Roll de Bayamón y meses más tarde en la pantalla chica a través del recordado programa “La Taberna India”. El 28 de Marzo de 1964, EGC recibe el primer gran premio, corolario de un inagotable rosario, por Acángana su maravillosa y espectacular  tercera producción.

 

Me lo contaron en la casa de Cheo, en las muchas tertulias sostenidas, con su grata familia, los muchos amigos y el ronquido del Coquí, cómo fue que  Sammy Ayala,  amigo del Rafael desde los tiempos de Cortijo, le recomendó a un jovencito de gran voz, del barrio de Trastallere, Junior Montañez, que se dedicaba a cantar boleros con diversos tríos por la ciudad. Invitado a formar parte de EGC, se le cambió el patronímico a Andy por sugerencias del sin igual Felipe “La Voz” Rodríguez. De acuerdo a nuestra cronología, su siguiente disco fue El Gran Combo…de Siempre [Gema Records LPG-1181] imponiendo su legítimo sonido y el tema La Muerte que hoy sigue vigente. Las voces de Pellín y Andy se acoplaron armoniosa y vistosamente, iniciando una fulgurante carrera de éxitos.  Siguió Acángana [LPG-1188] donde junto con Mima y  el precioso bolero A mi Manera, catapultó a la dupleta y al Combo a los primeros lugares. En razón de su impresionante éxito, varios de los músicos fueron llamados por Charlie Palmieri y Mario Ortiz para grabar, junto con Federico Bastar e integrantes de su Combo Caliente, un clásico de antología: Puerto Rican All Stars featuring Kako. Años después se repetiría la historia de Kako con Ismael Rivera (Maelo) con  Lo Último en la Avenida. Hay que resaltar que con las voces de Pellín y Andy,  EGC grabó un epónimo disco de Boleros Románticos, donde las versiones de Mucho Corazón, Deuda de Amor y Que me Importa, son melodías celestiales que demuestran como los buenos “soneros” se pueden pasear con gran facilidad por los exigentes predios del centenario género. Es casi imposible encontrar en otras manifestaciones musicales, que sus intérpretes puedan ser destacadas figuras ajenos a su especialidad, no sólo por las dificultades, sino por el color de sus voces.

 

 

EL SELLO BORICUA

 

Habían transcurrido los primeros años y su sonido invadió Norte, Centro y Sur América. Los arreglos estaban a cargo de Kito Vélez que les imprimía un sello propio y donde su frente de cantantes, posteriormente con Mike Ramos, hiciera disfrutar y alucinar a la audiencia en todas sus presentaciones. Encontramos producciones históricas que continúan como: Ojos Chinos- Jala Jala [LPG-1195], El Caballo Pelotero [LPG-3001] -había cambiado la numeración de los discos- El Swing del Gran Combo con Pellín y Andy [LPG-3011], Maldito Callo [LPG- 3027], Esos Ojitos Negros [LPG-3030], Fiesta con el Gran Combo [LPG-3035]. En esta linda acuarela de grabaciones y en las que primero impusieron, hay temas, no sólo inconfundibles sino destacables como, “Saludo Boricua”, “La Mazucamba”, “Azúcar  Pa un Amargao”, “Meneíto Me”“Santigualo”, “La Rareza”, “Plaza Vacante”, “Eso no es Difícil Na”, “El Swing”, “Eso Merece un Trago”, “La Jarana”, “Masculino y Femenino”, “Los Muñequitos”, “Festival en Guararé”, “Sabor de Guaguancó”, “Oye mi Canto” y “Para todo el Mundo Rumba”, entre muchos otros, todos  conocidos por la audiencia. En San Juan de Puerto Rico, se incorporan al programa de mayor sintonía y popularidad en La Isla, “El Show de las 12:00”, bajo la producción de Paquito Cordero en WAPA TV- Canal 4, quienes fueron leales impulsores del  Gran Combo.

 

Metafóricamente, siempre fueron fruta madura; todos esperábamos  una nueva grabación en razón de saber las anteriores de memoria. El interés giraba en presagiar hasta donde los límites de una agrupación, que parecida al Rey Midas, todo lo que producían lo convertían en éxitos de indiscutible valor. La estela de sus actuaciones  era enorme. Habían actuado en el famosísimo Palladium, trastocando las noches musicales de “La Gran Manzana” alternando con los dos Titos, Machito, Miguelito y Joe Cuba, entre otros genios, baluartes indiscutibles de la música de hoy, sin dudas ni murmuraciones. Desde grandes locales como El Manhattan Center, el Bronx Casino, El Corso y El Caborrojeño, el soberano bailador se rindió a sus pies. Su cardinal preocupación ha sido hacer buena música de tan fácil aceptación, que presenciar sus viajes por toda  Europa donde no entienden lo que dicen, les permiten lograr un nivel de comunicación interpersonal realmente asombroso. Son fundamentalmente auténticos, conjugando la profundidad de su obra con respeto y profesionalidad, tal como lo hace un médico que tiene que hacer una operación de alta cirugía, hecho que implica un grado de conocimiento sideral, ya que está de por medio la vida de un ser humano. Ellos son así, serios, juiciosos, maduros, instruidos en su disciplina, muchas veces adquirida en la Universidad de la Calle y con mucho oficio. Verlos actuar, como he tenido el privilegio de asistir a sus conciertos por el mundo, es, como diría la Señora Celia Cruz, “la dicha mía” Contagian la sala de un encanto que el ambiente se enciende por la luz de estas estrellas, aunados a unos vientos alisios, trópico-caribeños, producto de su sabor indiscutible. Todos bailan, hacen clave, entrechocan los dedos, asientan el swing con el pié, corean, cantan y aplauden, conmoviéndose hasta el delirio y el paroxísmo. Los Mulatos del Combo de Puerto Rico, que legítimamente son “La Bandera de la Salsa”, tienen como decían  los griegos,  en su Ethos y Pathos, un carácter y moralidad, que los hace ejemplos de vida,  en una profesión que a veces transtorna y disloca.


Después de Boogaloo [LPG-3044], Pata Pata [LPG-3052] y Jala Jala [LPG-3057], hacen un disco de Tangos [LPG-3061] destacando Milonga Sentimental, De que presumes, Sin Ella, Por una Cabeza, entre otros, que nos sorprendió y además nos enseño como este ritmo, al decir de Alejo Carpentier, nació de la Habanera. El célebre disco Este si que es el Gran Combo [LPG-3083] cerraría una maravillosa etapa con el sello Gema, con quién habían iniciado una fenomenal carrera por exclusiva decisión del cubano Álvarez Guedes al haber terminado su contrato. A mayor abundamiento, Roberto Roena creador del ritmo Jala Jala y el excelente trompetista Elías López se marchan, dejando EGC para iniciar su proyecto de crear el “Apollo Sound”. Posteriormente con Pellín Rodríguez harían El Combo del Ayer, en sus producciones Encuentro y Aquel Gran Encuentro, en su sello Ayer. Parecería que venían tiempos difíciles para Los Mulatos del Sabor, pero siendo la base tan sólida, transcurridos trece años de una fulgurante carrera,  otra fue la historia.

 

 

 

Es menester hacer un aparte para señalar la enorme importancia del antológico disco de la legendaria Sonora Matancera, que aceptaba grabar un disco con Cortijo y su Combo (de donde muchos de ellos provenían): Duelo [Seeco Records-SCLP 9225], mayúscula deferencia a quién consideramos la columna vertebral del género, hecho insólito y que es histórico y único. Después tendría “El Combo de Cortijo” como invitado a Rolando La Serie, el mulato de la gorrita y el sabor, Danger - Peligro [Gema Records LPG 1152], que a fines de los cincuenta era muy cotizado. Estas producciones son los mejores indicios del prestigio de “los negritos” y su tremenda aceptación popular. Dice el refrán “que de raza le viene al galgo”. Por ello a mi entender, la Cooperativa del Combo tenía -del cuero salen las correas-, el futuro asegurado. Tal como dijéramos  al inicio, después de cumplir con la Justicia, Cortijo y Maelo se vuelven a reunir en Bienvenido [Tico Records - 1140] y seguidamente Con Todos los Hierros [Tico Records - 1158]. Posteriormente Cortijo forma su “Bonche” y Maelo “Los Cachimbos”, hasta que se graba el mágico reencuentro, 13 años después,  con quienes habían sido sus antiguos compañeros en el combo original de la década del cincuenta. La producción se llamó Juntos Otra Vez [MPCDP- 6215], año 1974 para el sello Coco Records, producido por Harvey Averne. Ellos se Juntan, Para mi gente y Como son las Cosas, fueron los nuevos temas; siguieron arrollando con Perico”, “Maquinolandera”, “Severa”, “El Bombón de Elena”, “Perfume de Rosas”, “El Negro Bembón” y “Oriza”. Un verdadero manjar, banquete musical imperecedero.

 

Continuando con su devenir, crearon su propio sello EGC, siendo Andy Montañez el que hipoteca su casa en $ 7,000.00 dólares para solventar los gastos. Su primer LP fue Estamos Primeros, El Gran Combo, habiendo hecho Once (11) producciones antes de incorporarse al sello Rico Records, actualmente conocido como Combo Records. Para refrescarse reformularon el formato agregándole, para sorpresa de muchos, un trombón, el que estuvo a cargo de Fanny Ceballos, músico muy serio, caballeroso y austero, quien lo integró a mucha honra hasta su sensible desaparición. Cambiaron su vestuario, armaron nuevas coreografías, negociaron mejor sus contratos y como dicen ellos, a empezar de nuevo la brega, ya siendo dueños de casa. Con el sonido en mente y los arreglos de Kito Vélez (inicialmente) y Rafael Ithier, la responsabilidad del acople y el afinque siguió bajo la magistral dirección de éste último. En 1976 el sello Fania presentó uno de sus más ambiciosos proyectos: la película Salsa. Junto con todas las estrellas de la casa matriz invitaron a Manu Dibango, Billy Cobham, Jorge Santana y al Gran Combo de Puerto Rico. De todos los temas (25), los preferidos sin duda alguna fueron,  Bemba Colora con la señora Celia Cruz, El Ratón de Cheo Feliciano y Julia, haciendo gala Andy Montañez de un excepcional virtuosismo con EGC.

 

SIGUE EL MELAO

 

En su libro El Elemento Afro-Negroide en el español de Puerto Rico el destacado lingüista don Marcelino Canino Salgado sostiene que “estos bailes de antaño, como la bomba y la plena, florecieron en todas las regiones de la Isla”. Sin embargo su internacionalización se debe a nuestros personajes. Lo anterior se complementa cuando el destacado etnomusicólogo, Doctor Marcelino Canino Salgado en su autorizado libro El Cantar Folklórico de Puerto Rico sentencia: “La plena, glosa -con intención burlesca y caricaturesca- los sucesos de la vida diaria del pueblo o acontecimientos históricos puertorriqueños. La parte vocal la interpreta un solista y un coro que se alternan a manera de responso. El solista al cantar, cambia la melodía y la letra de cada estrofa; por ello en la tradición de la plena y la bomba se le conoce como inspirador”. Todo lo anterior es el sustento de lo que se conoce como un sonero, siendo el frente de cantantes del EGC la auténtica y fiel expresión de lo anterior. No hay espectáculo que pueda superarlos; su coreografía es innovadora, fresca, burlona, acompasada y sobretodo, genuina y como siempre dice don Rafael Ithier: son Patrimonio de Puerto Rico.

 

 

Hemos encontrado en www.es.geocities.com un hecho que desconocíamos. Cuentan que en 1970 a “su regreso de Curazao y tras hacer escala en Santo Domingo para viajar a San Juan, uno de los músicos se empeño en no abordar el avión. EGC perdió el vuelo, el que lamentablemente se estrelló en las costas dominicanas pereciendo en el mismo el deportista Juan Ramón Loubriel y las integrantes del equipo de voleyball femenino Pinkins de Corozal. La mano de Dios estuvo detrás de este mulataje musical, hecho singular y paranormal, como la experiencia de su vida.

 

Después del disco De Punta Punta en su nuevo sello propio West Side Records [EGC-LP002], que incluyó hits como Don Goyo, Achilipú, Le dicen Papá, entre otros, el año 1973 será recordado como la salida de Pellín Rodríguez, hijo de Villa Palmeras en cuya Necrópolis fue enterrado 10 años después. Estando con el equipo de Televisión de Maestra Vida y a instancias de Cheo Feliciano, ingresamos al cementerio y grabamos nuestro tributo fúnebre en  su tumba que siempre está llena de flores. Surgía para los integrantes de EGC la difícil decisión para su reemplazo. Inicialmente estuvo durante seis meses Marcos Montañez, hermano de Andy que no logró integrarse. Así a don Rafael Ithier sus amigos, Jerry Concepción y Rafael Bracero, le recomendaron al juvenil Charlie Aponte, quien había actuado con la orquesta de Serafín Cortés. Inmediatamente gracias a sus grandes cualidades vocales, su genio y vibrante alegría se integró y junto a Andy Montañez formó una de las grandes quinielas de la Salsa, confirmándose en 1975 cuando como dijéramos anteriormente, ante 50,000 personas en el Yankee Stadium en Nueva York, hicieron de Julia un éxito continental. Al año siguiente son declarados “Ciudadanos Honorarios de Nueva Orleáns”.

 

Otro hecho sucedió en 1977 cuando Andy emigró a Venezuela para incorporarse a la Dimensión Latina que había sufrido la baja de Oscar D’León. Un año antes, habían hecho Mejor que Nunca, un disco que destacaba los temas Concierto De Amistad, La Soledad, La Máscara de Gato, Pachito Eché junto a un tema típico venezolano, Cunabiche Adentro que grabado en vivo, en ritmos de joropo de 6x8 a una sabrosa guaracha, sería en Caracas un ¡¡¡verdadero palo!!!. Ese fue el antecedente de lo que César Miguel Rondón, en Crónica de la Música del Caribe Urbano - El Libro de Salsa (página 173) describe con su muy autorizada prosa y gran conocimiento de la materia. A comienzos de 1977, El Gran Combo sufre el golpe más duro de toda su carrera musical: la separación de Andy Montañez, voz e imagen de la orquesta, quien se va tras de un suculento contrato -uno de los más extraordinarios que jamás haya conocido la música del Caribe-, ofrecido por la Dimensión Latina de Venezuela (sic).


Había que buscar un reemplazo y éste recae en Jerry Rivas, cantante que dio el sol, fuerza y gran carisma a la agrupación, llevando su estampa con EGC hace 27 años, quien junto con Charlie Aponte y Papo Rosario, un destacadísimo cantante y corísta, cuya versión del Carbonerito es de permanente actualidad (quien sustituyó al temperamental Mike Ramos) son un frente de cantantes excepcionales, que no tiene comparación ni existe atisbo alguno que se les pueda superar, al menos por ahora. Me imagino lo que debe ser no un mano a mano, sino un “pié a pié” bailando entre Papo Rosario y Roberto Roena; algo digno de verse y grabarse para la posteridad. Aparte de ser vocalistas y coristas, apoyados por Eddie Pérez, bailan, hacen una vistosa coreografía, conversan con el público y producen una tormenta de salsa, saoco, sabor y sandunga. No ha habido en la historia, con la sola presencia de la Sonora Matancera, (nuestro siguiente artículo) una verdadera incubadora de talento artístico, otra agrupación con la continuidad y vigencia como quien nos ocupa hasta el día de hoy. Es verdad que hay muchos solistas que son unos estandartes y brillan con luz propia, algunos desde la eternidad. Empero estos cuarenta y dos años de los Embajadores Boricuas no tiene parangón. La constancia y seriedad, son los ejes de su aclamadora permanencia. Teniendo más de medio centenar de producciones, (estimo que deben ser alrededor de 72) todas aclamadas y recibidas con el mayor entusiasmo por nosotros, sus seguidores, son un transparente y palmario ejemplo para muchos, especialmente para la juventud, que quiere seguir ése camino, maravilloso y feliz, pero con baches, huecos, dolores y sacrificios, sobretodo, familiares. Su caballerosidad y conducta con los aficionados es lo que un día el gran músico y trombonísta, don Julio “Gunda” Merced, describió sabiamente como : “Gente de Pueblo”.

 

 

DE "MENÉAME LOS MANGOS" A "SIN SALSA NO HAY PARAÍSO"

 

En su artículo Homenaje en Clave a la Salsa, (Diario Claridad, San Juan de Puerto Rico), Lydia Milagros Gonzáles señala: “aunque todo este rico arte de gestos y señales va desapareciendo, los repiques de bomba han dejado impresos en las comunidades enraizadas en esta tradición, ese espíritu de cofradía, hermandad y secretividad, de ritos para iniciados que aún perviven transformados en los conciertos de salsa”. Esta idea de la tradición adquiere cabal sentido con EGC donde la estabilidad de la banda ha elevado la cohesión de su sonido a ser legendaria, siempre con el discreto y brillante protagonismo de su director-fundador, el Señor Rafael Ithier. Hay una frase que se ha acuñado y que lo dice todo: Ellos son Punto y Aparte. No hay que tener visa ni pasaporte para desplazarnos por diferentes latitudes sobre el meridiano ecuatorial y entendernos en el lenguaje de la institución musical de Puerto Rico. En su cultura musical se refleja el devenir de una civilización, que al trasmitir en sus canciones hechos comunes de su vida diaria, tenemos que valorar el aporte seminal de su tradición.

 

Debo volver a señalar ese “mercado intelectual” que es  La Parada 15, tránsito diario de los músicos populares, saboreando un “cafecito” o refrescándose con un “heladito de coco”, donde conversar sobre los “Embajadores de la Salsa”, es tema diario y obligatorio. Al confluir por esos lares toda la industria del disco, sus colegas les solicitan para que hagan coro, intercambien información, escuchen con una guitarrita nuevas melodías o reciten  letras producto de sus sueños; todo pasa como la aorta, pasa por esa arteria. Esto ha permitido el acceso  de  muchos de sus compatriotas a la dulce gloria del éxito.  Los  invitan a conciertos y fiestas patronales, a lo que ellos, individualmente, jamás se niegan. Si no están viajando o trabajando que es lo usual, salen al barrio, conversan en la esquina,  van al mercado, a los gallos y a “disfrutar de la pelota” como cualquier ser humano, rasgo que los prestigia en sus comunidades. Cuando Gilberto Santa Rosa se decidía a dejar al gran Willie Rosario para hacerse solista, le converso a don Rafael para recibir su consejo. Para su segundo disco, Rafael le prestó a Gilbertito su casa para que se fotografiaran en la piscina. Keeping Cool [RCSLP-2051] Combo Records, año 1987. Su calidad humana es inmensa y son unos grandes caballeros con cualquier indumentaria que vistan, ya que al revés de lo que el dicho reza: “ellos no pintan la casa para esconder el interior”. Son un libro abierto, por eso las poses de algunos artistas plásticos, creados por el marketing y maquillados “electrónicamente” que otros boricuas tienen, sin calle alguna y como por un espasmo, afortunadamente no encaja definitivamente con ellos. Por una elemental  razón  el gran Rubén Blades, El Conjunto Quisqueya y Luis “Perico” Ortiz, hicieron con Rafael Ithier el maravilloso y muy solicitado trabajo musical de Entre Amigos.

 

Si pudiéramos volver la mirada a 1962, con los recuerdos implantados en la retina, los veinte años que cumplían en 1982, fue fecha de regocijo y de nostalgia. Se les entrega el Congo de Oro en Colombia que se sumaba al recibido Momo de Oro en Venezuela. El Senado de Puerto Rico los condecora y la Ciudad les entrega las Llaves, seguido de un vibrante homenaje en el Centro Bellas Artes Luis A. Ferré. Nueva York, Madrid y Paris se suman a las premiaciones. Se les otorga el afamado Premio Paoli. En Méjico reciben el Calendario de Plata y en Ecuador, El Guayaquil Luminoso, entregándoles en Colombia la Licenciatura nominal de La Universidad de la Salsa. [En1983 se llamó así su producción para Combo Records - RCSLP 2034]. Sin embargo, un hecho muy significativo fue que la Emisora Z-93 inaugurara el Día Nacional de la Salsa en 1982 rindiéndoles un gran tributo con todo el pueblo puertorriqueño, estando adportas según me cuenta “Droan”, su creativo, a punto de celebrar el próximo 21 de marzo de este año su efemérides número 21, hecho trascendental y único, organizado y producido por Pedro Ángel Arroyo, a quién este artículo está dedicado.

 

 

 

De esa inagotable cantera, siguieron fluyendo casi como por encanto, grabaciones inolvidables como Los Nenes Sicodélicos [LPG- 3066], Latin Power [Lpg 3074], Smile [LPGS - 3078], Este Si Que Es El Gran Combo [LPGS- 3083],  El Gran  Combo en Alaska [RCSLP-2039, año 1984], Innovations [RCSLP- 2043, año 1985], Nuestra Música [RCSLP-2045, año 1985], El Gran Combo de Puerto Rico y su Pueblo (que contiene célebres exitazos como Lírica  Borinqueña”, “Total Pa Que”, “Por Mas Que  Quiera”, “Le Dicen  Papá” y “Nunca Fui [RCSLP - 2048, año 1986], Su 25  Aniversario (disco triple) [RCSLP - 2953, año 1987], Romántico…y Sabroso (donde “Carta al Creador” es un verdadero poema) [RCSLP - 2054, año 1988], cerrando la década de los ochentas con Ámame [RCSLP - 2060].

 

En 1988 llegaron finalmente al Perú para ser la gran atracción estelar de La Feria del Hogar.  Esperados durante años, tuve el gran privilegio de presentarlos, conocerlos y alternar con ellos y puedo recordar, nítidamente, como con su visita el húmedo invierno, casi ¿glacial? por la malhadada humedad de la corriente de Humbolt, transformó el recinto ferial en un grato paraje caribeño donde banderas boricuas, confundidas con las peruanas, en verdadera comunión, coreaban todas y cada una de sus canciones. Posteriormente han vuelto y siempre será un verdadero placer el recibirlos en casa. Sin embargo, debo resaltar, que estas eran épocas donde la salsa romántica causaba estragos y ellos, con gran dignidad, mantuvieron una línea propia, férrea y muy honesta. En la década de los noventas sus mejores discos fueron Latin-Up [1990],  ¡Erupción! [1991], Treinta Anos de Sabor [CD Combo 2020] con temas como Gracias, Los Tenis, Ella Fue y otros. La Ruta del Sabor [CD Combo 2104], año 1994,  Para Todos Los Gustos [CD-FONOVISA 1995],  Por Todo Lo Alto [1996] y Pasaporte Musical [1998]. Con el cambio de siglo llegaron Nuevo Milenio ~ El Mismo Sabor [RSCD - 2134, año 2001] y finalmente la Academia de Grabaciones  Artes y Ciencias les entrega el Premio Grammy después de haber sido injustamente relegados habiéndolos hecho esperar 40 años para ganarlo el 3 de setiembre del año 2003 en la Ceremonia de Premiación en el Teatro Jackie Gleason de Miami por su producción doble en la terna latina: El Gran Combo de Puerto Rico - 40 Aniversario en Vivo [BMG-74321 94428-2], grabado en el Coliseo Rubén Rodríguez  en Bayamón, Puerto Rico, el 27 de abril del 2002. De invitados tuvieron a Andy Montañes y Gilberto Santa Rosa, con unos medleys que perdurarán. Andrés “El Jíbaro” Jiménez hizo con Charlie Aponte, La Loma del Tamarindo.

 

En estas últimas semanas viene sonando el tema principal de su reciente disco en nuestra Mambo-inn Radio, "Sin Salsa no hay Paraíso". Una canción que estamos seguros será el gran tema que ellos, con la calidad que les conocemos, interpretarán en el próximo Día Nacional de la Salsa.

 

En 1992 habían celebrado su aniversario número treinta. Las festividades empezaron con un juego de pelota donde se enfrentaban las estrellas del deporte de ayer y hoy en el Parque Donna Ferry de la ciudad de Guaynabo. Después de ser recibidos triunfalmente en Madrid y en París, regresan a la Isla donde el Senado los nombra Embajadores de Nuestra Música, con la Resolución otorgada en San Juan el 24 de marzo de 1992. Ora la actividad cumbre se celebró en el terreno del estadio Hiram Bithorn, donde 35,000 fanáticos, durante horas, gozaron de su historia musical, acompañados de Gilberto Santa Rosa, Johnny Ventura y La Sonora Ponceña. A los dos meses, el 23 de Mayo en El Centro de Convenciones del Gobierno de Puerto Rico, con la presencia de las principales autoridades, se les rinde el más emotivo homenaje cívico-político a estos juglares de las bellas artes. Han viajado por casi todo el mundo, y según declaró el maestro Ithier, en la entrevista de Q&A de George Rivera, “sólo no hemos ido a China y Rusia”. Me hizo llegar hace unas semanas, Guido Herrera-Yance desde su programa Alma del Barrio en Los Ángeles, California, U.S.A. una linda entrevista con Charlie y Jerry que aprecio y valoro muchísimo.

 

 

Debo formularme algunas sanas interrogantes: ¿Por qué no hay un libro sobre ellos? ¿Cuándo tendremos un DVD de sus conciertos? ¿A qué se debe que no exista un documental sobre su trayectoria? ¿Cómo serán los relevos de la primera institución musical de Puerto Rico? ¿Cuántos años más los tendremos y qué HAREMOS SIN ELLOS?. Son preguntas naturales, afectivas y preocupantes de la gente, que no siendo caribeña, los quiere y los admira y los siente como nuestros. Finalmente deseamos recoger como colofón, las líneas que aparecen en www.es.geocities.com relativas al Gran Combo de Puerto Rico, las que hacemos nuestras: “Ni Ithier ni ninguno de sus muchachos jamás se ha visto involucrado en un escándalo. Son un ejemplo dentro y fuera de la tarima y eso los hace doblemente grandes. Por eso hablar de el Gran Combo significa aludir a la orquesta  que mejor define la hospitalidad, los buenos sentimientos y la personalidad del puertorriqueño. Son idolatrados en Asia, Europa América y demás continentes. Pero, aunque bien podrían reclamar la atención que se le confiere a las celebridades, son como cualquier hijo de vecino. Caballeros sencillos y buena gente, cuya mayor riqueza es la humildad. (sic)

 

Saravá, Familia.

 

DERECHOS RESERVADOS

www.mambo-inn.com

 


 

MAS NOTICIAS EN:

Logo_de_Facebook

La Hora Faniática

APUNTA Y DISPARA

sorpresas