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En los días de los funerales de Lucho Barrios, el Perú sonó como un bolero lastimero despidiendo a su querido cantante. Presentamos unos apuntes y una entrevista al intérprete de "Marabú" a un mes de su fallecimiento, 05 de Mayo de 2010.

 

 

Ese Sentimiento Llamado

 

LUCHO BARRIOS

 

Por: Agustín Pérez Aldave.

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“…el velorio es el reino de las emociones conflictivas, el espacio donde el desordenado tiempo interior no se decide entre acatar la muerte o negarla, ello por la engañosa estadía de ese muerto que aún no se ha convertido en recuerdo; un cadáver de cuerpo presente es una presencia inquietante, precisamente por el hecho de que ausencia no acaba de cumplirse del todo. (Edgardo Rodríguez Juliá: El entierro de Cortijo)

 

Gran impacto ha tenido en el Perú y países vecinos el deceso del bolerista. Por todos lados han sonado con su intensidad de siempre aquellas canciones antes menospreciadas. Les presentamos unos apuntes en torno a su velorio y una entrevista realizada en los 90s. El bolero echó raíces en el Perú y con personajes como el desaparecido cantante supo ganar una identidad propia. Lucho Barrios sigue cantando.

 

Lucho Barrios

 

En la combi está cantando Lucho Barrios a todo pulmón. Un palomilla que sube grita: ¡Dos más!, cuando escucha "Marabú". En la recta del Museo de la Nación un enjambre de vendedores de discos y videos piratas ofrece su último show. Casi dos cuadras que parecen una cantina, un callejón, un barrio popular, esos territorios sentimentales donde reinó El Cabezón. La gente  y sus lamentos. Formamos una larga cola para ingresar al velatorio. La gente tararea al bolerista, cuenta anédcdotas que, ciertas o no ciertas, hacen la película personal que cada uno tiene de Lucho. Pero también advierte que se nos están muriendo los grandes ídolos, que no hay relevo.

 

Aquí en la cola no vemos a la pituquería ni a los disforzados. Tampoco a aquellos que ahora viven pendientes de los artistas internacionales que nos están visitando, aunque para verlos tengan que empeñarse gracias a la tarjeta. Nada que ver. Es otro Perú. Como diría el poeta Eloy Jáuregui: Es la muy noble gente de media mampara, la gente de barrio, de las polladas, los oficinistas, las secretaritas, los guachimanes. Más gente de barrio popular. Todos los que hicieron de su bolero quizá su único acercamiento a la poesía. El bolero como educación sentimental. Pero Lucho reinó un poco más allá también: en casas de tolerancia, entre faites y presidiarios, en carpas nocturnas de caldo de gallina, en la hora crepuscular de la Amplitud Modulada y en La Parada. Y ahora te están velando  en el Museo de la Nación. Nada mal, ¿no Cabezón?  Dejémonos de vainas y prejuicios. Porque pocos empelotaron tu canto extremado cuando el boom del bolero almibarado que trajo Luis Miguel.

 

En estos últimos días te hemos escuchado desgañitándote para sacar de cuadro a los lugares menos imaginados, como a los medios donde poca cabida te daban. ¿Qué pasó? ¿Cuándo se dieron cuenta de la magnitud del bolerista? ¿Fue acaso por el cataclismo ocurrido en Chile cuando se regó la noticia de tu deceso?

 

Lucho Barrios y su voz. Rechonchito amable y bromista, debes estar matándote de risa. O sea que ahora me velan en el Museo de la Nación porque soy patrimonio de este país. Vaya. Y es que hasta no hace mucho la inquisición del buen gusto te tenía confinado al territorio de lo cebollero, de lo cantinero, de lo huachafo. Pero nunca te quejaste. Sabías que las mayorías te idolatraban en todo el país. Como tampoco te quejaste de tanto promotor y empresario que se aprovechó de tu nobleza y de tus inmensas ganas de cantar, de seguir en los escenarios a pesar de tu delicada salud.

 

Y te debes seguir riendo de estar en la primera plana de medios que jamás te dieron el lugar que te merecías, para los que eras simple y llanamente la chusma, lo populachero. Ahora no les queda otra. El notable cantante que es Américo viene de Chile y te canta "Mi niña bonita", pero entonces nos preguntamos: ¿Y los cantantes jóvenes y los artistas no tan jóvenes del Perú por qué no han venido? ¿No importa?

 

Avanza la cola. Corona fúnebres enviadas por los políticos, ¡cómo no!, pero el respetable se emociona con la sencilla dedicatoria de una de la Unión de Ciegos y con otros arreglos flores de restoranes de barrio, de anónimos admiradores. Amor de pobres. Ahora te veo inerte y tu voz más viva que nunca. Tantas veces te veo pasar sonriente al tercer piso del local del jirón Ica, donde quedaba el diario EXTRA. No te detenías en el segundo piso, en EXPRESO, porque, por entonces, la segmentación de la información te tenía confinado al periodismo popular. ¿Era el año 90 o 91? Pero poco a poco las cosas empezaron a cambiar. Felizmente.

 

Agustín Pérez & Lucho Barrios

 

Tuve el honor de conversar contigo varias veces, casi siempre cuando volvías de algún viaje al extranjero, donde pasabas buena parte de tus días. ¿Recuerdas cuando te pregunté por qué no actuabas en el Festival de Viña del Mar si eras tan famoso en Chile? ¿Recuerdas que me dijiste que Antonio Vodanovic no te quería? ¡La que se armó!  Años después, la cantante Bárbara Romero organizó un Festival de Boleros en el Centro Cultural de la Universidad Católica (en el exclusivo distrito de San Isidro), con charlas del poeta Toño Cisneros y de Lucho Delgado Aparicio, pero… Cuando se dijo que Lucho Barrios iba a cantar en dicho escenario, a algunos exquisitos no les cuadró la propuesta. Sin embargo, tú tranquilo, llenaste la sala y el público no quería que terminaras. O sea que si le gustabas a más gente.

 

También me contaste que tanto te insistió tu compadre Julio Jaramillo para que fueras a Ecuador que, ¡ya pues!, renunciaste a tu trabajo de cobrador de una compañía comercial. En el vecino del norte la hiciste con música peruana acompañado por guitarristas ecuatorianos. A tu retorno vino tu consagración en tiempo de bolero: "Marabú". con el peruanísimo toque de las guitarras de Cato Caballero y Chalo Reyes. En ese momento empezaste a reinar en las rocolas y el público popular te elevó a los altares de su devoción.

 

Fuiste cabal demostración de la música como un arte sin fronteras. Tu cantar hizo mucho en la forja de la buena amistad entre nuestros países. A diferencia de muchos que se alucinan divos, la humildad fue tu signo de distinción. Nunca te la creíste. Por eso tanta gente ha venido a despedirte, como se despide a los seres más queridos, a los de la casa. Y nos vamos con tu verso sediento y extremado: “Si la vida es así para qué más vivir”.

 

 

ENTREVISTA

 

LUCHO BARRIOS:


"COMO UNA QUEJA EN LA CANCIÓN"


La siguiente conversación con Lucho Barrios tuvo lugar en los 90s, en pleno auge del bolero de Luis Miguel. Siempre amable y locuaz, en el ídolo popular parecía no asomar jamás la vanidad. Lo suyo era cantar y cantar.

 

Está de moda ahora el bolero más poético, elaborado…

 

Yo también canto ese bolero. Canto "Contigo en la distancia", "La barca", "Reloj"… Tengo una voz que es aparente para todo tipo de canción. Yo estudié canto, pero tengo un repertorio de todo tipo, del tipo de bolero que quieran.

 

Lucho Barrios

 

Siempre con ese sello tan personal que lo caracteriza…

 

Bueno… Pero el sello no quiere decir que yo sea cantinero. El que canta debe tener varias cualidades, por ejemplo: afinación, ritmo, estilo, dicción y eso es lo que yo me he preocupado de tener siempre. Será por eso que he avanzado en el tiempo, ya más de 35 años cantando.

 

¿En qué medida su vida sentimental ha influenciado en el tipo de boleros que usted canta?

 

Para mí, la vida sentimental es secundaria. Lo que vale es el arte. Yo estoy enamorado del arte. Vivo para el arte, por el arte y del arte. Las cosas del amor son secundarias. Mi gran amor es el arte. Soy igual que un actor. Un actor puede en una obra representar a diferentes personajes y eso no quiere decir que se identifique su vida privada con el personaje que  interpreta. A la hora que canto estoy dándole vida a la canción, según el tipo de tema que sea. Eso no quiere decir que por cada tema que canto voy a tener un desengaño.

 

En todo caso, ¿le ha sucedido algo de lo que canta en sus boleros?

 

No tengo nada que ver con mis canciones. Lucho Barrios es el que canta y Luis Barrios Rojas es mi persona. Son dos cosas diferentes. Por ejemplo, si canto: “Señor abogado déjeme tranquilo, que la mate…” Yo no he matado ni a una mosca.

 

La gente asume muy fuerte lo que usted canta…

 

Porque le doy sentimiento. Trato de hacer lo mejor que pueda, le doy el alma, lo que verdaderamente necesita. Para mí, cantar es pintar con la voz. Es como un pintor que hace un cuadro y pone todo su arte en lo que está plasmando, igual que un fotógrafo que está buscando el momento preciso para la mejor imagen…

 

¿Por qué el público popular, en especial, se identifica con los boleros de usted a los que llamamos cantineros?

 

Acá se les llama “cantineros”, en Chile les dicen “cebolleros” y en República Dominicana “bachata”. O sea, el término “cantinero” que ustedes usan de manera despectiva está para discutirse. Porque la música de Gardel también es cantinera, según como la traten... Juan Luis Guerra graba canciones que en República Dominicana llaman “bachata”, que quiere decir cantina, chicha. Esa es la palabra. Pero como no sabemos su significado nos suena bonito. En fin, se usan diferentes nombres para decir música del pueblo, música fácil. Recuerdo que a Héctor Gagliardi,  que era un gran poeta argentino, le decían «El poeta de las cosas simples», o sea de lo que pasa todos los días.  Al gran Alberto Castillo lo llamaban «El cantor de los cien barrios porteños». Esa es la música del pueblo, que llega al alma de la gente humilde, a la gente que trabaja, a la gente que sufre. Una cosa es decir sentimiento y otra cantina. A Julio Jaramillo también le decían que era de cantina, sin embargo es el ídolo más grande que ha tenido Ecuador y los mexicanos hasta han hecho una película de su vida que se llama El rey de las cantinas.  No soy un tipo al que le gusta tomar tragos. No te voy a decir que soy un santo o que nunca tomo, pero eso no quiere decir que yo sea un borracho. Normalmente identifican al artista como una persona bohemia, demasiado liberal. El vals peruano también nació en el suburbio. Don Felipe Pinglo Alva sacó el vals de los estratos más humildes. Toda la música va saliendo del pueblo, de lo más humilde y llega un día a encumbrarse. Por ejemplo, he cantado estos boleros y valses de mi repertorio en el Olympia de París el 15 de noviembre del ano 88, soy el único cantante peruano que ha llevado su arte hasta este lugar. Esto lo cubrió la agencia France Press.

 

 

¿La prensa le dio dimensión grande al concierto que menciona?

 

Sí se le dio. Cuando llegué a Lima a las 7 de la mañana, un montón de periodistas fueron al aeropuerto a esperarme. Además, hice un concierto en el Teatro Municipal de Lima reponiendo el espectáculo que había brindado en el Olympia y canté exactamente lo mismo. Radio Francia Internacional cubrió la noticia y tuve suerte de que asistiera el Embajador del Perú. Como canté pasillos, Ecuador me agradeció a través de un montón de  publicaciones.

 

LOS DISQUEROS ME HAN PAGADO MISERIAS

 

A pesar del tiempo siguen gustando este tipo de boleros…

 

Lo que pasa es que ya no salen intérpretes con la fuerza que había antes. Los jóvenes tienen otra concepción del arte. Ellos están en su tiempo. Con los años que tengo no he visto nuevos valores. Aquí en el Perú salimos Pedrito Otiniano, Johnny Farfán, yo  y unos cuantos más, pero de ahí no se ha avanzado. Pedro Otiniano y yo hemos sido los abanderados, hemos llevado el bolero a muchos países.

 

Usted empezó cantando valses. ¿En qué momento se decide por el bolero?

 

¡Y sigo cantando valses! Dos años estudié canto en la Escuela Nacional de Ópera. Cantaba "Granada", "Muñequita Linda", "Júrame", boleros de María Grever. Después entré al folclor. He cantado folclor de Ayacucho y de todo el país. Yo cantaba con don Alejandro Vivanco en los coliseos, vestido de cholo, cuando tenía 17 años.  Tengo una formación completa. He cantado folclor, valses, boleros, pasillos. He grabado baladas, cumbias, como unos 8 o 10 Lp. Tengo 100 discos grabados en total.

 

¿Tuvo influencia de Julio Jaramillo?

 

Solamente para que me fuera al Ecuador.  Cuando vino a Radio Callao en 1957, él y sus guitarristas, como Rosalino Quintero, me preguntaron por qué no me iba para allá porque podía lograr algo. Eso se me quedó grabado en la mente. Un día renuncié a mi trabajo de cobrador de una compañía comercial y me fui a Ecuador a intentar. Allá grabé 60 discos de 45 rpm. Mis primeros discos fueron de 78.

 

¿En qué año graba su primer bolero?

 

En el año 60, cuando vengo de Ecuador. Grabo "Marabú", "Me engañas mujer" y todo eso. Al comienzo grabé valses allá en Ecuador, pura música criolla, acompañado por guitarristas ecuatorianos. Pegué de tal manera en Ecuador que la gente creía que era ecuatoriano, y después en Chile han creído que soy chileno, en fin… A mí no me molesta. Soy bien peruano y lo llevo con orgullo. Pero si los hermanos de otros países me acogen como hijo adoptivo no me molesto, al contrario.

 

Lucho Barrios

 

¿Siente nostalgia de que ya  no se produzcan los discos de 45 que usaban las rocolas?

 

Sí, un poquito, pero actualmente en Estados Unidos hay rocolas de discos compactos. Pones un dólar y te tocan tres discos. Todo se moderniza. Yo estoy en lo moderno, en esas rocolas. Claro que siento nostalgia. Los disqueros han abusado mucho de los artistas, se han llevado toda la plata y al artista nunca le han pagado lo que verdaderamente merece. Conmigo han abusado mucho también, sobre todo acá en el Perú. Hay muchos disqueros que se han enriquecido conmigo y me han pagado miserias porque se han valido de cualquier forma para no pagarme.

 

¿Ha escuchado sus propios boleros en una rocola?

 

¡Ufff!. A cada rato. El bolero está resucitando, pero ojalá salieran nuevos boleros, así como en México salió Luis Miguel que es un baladista y se dedicó a hacer boleros y ha tenido mucho éxito, claro, asesorado por Armando Manzanero. Como es un monstruo, un muchacho extraordinario como cantante, lo ha hecho muy bien. Ojala que en el Perú también surgieran valores así para que se mantenga el bolero siempre. El bolero es la expresión del amor a través de la canción en Latinoamérica. Todo lo antiguo está regresando. La inspiración antigua parece que era mejor, porque la gente era más romántica, tenía más sentimiento, expresaba más bonito las cosas. No se ha podido superar. Hay compositores muy buenos, pero no han podido superar a los de antes, como Agustín Lara. A la gente joven le está gustando el bolero porque lo están modernizando, lo están rescatando, con las tecnologías de  grabación que hay ahora y está sonando muy lindo.

 

En su caso, el público no le perdonaría que cambiara de sonido…

 

En un tiempo en América Latina sonaban Julio Jaramillo, que era el abanderado de esta música, Olimpo Cárdenas, y yo… El único que queda de esta trilogía soy yo.

 

CANTOR TRISTE DE MÚSICA LATINOAMERICANA

 

Usted representa lo que se ha dado en llamar Bolero Peruano. ¿Hay un bolero peruano?

 

Sí hay. Porque los compositores son muy buenos, como Mario Cavagnaro que sacó "Osito de felpa" y fue éxito a nivel mundial. Hay un montón de valses peruanos que se convierten de boleros, como los valses de José Escajadillo que son fáciles de convertir en boleros porque tienen toda la hechura, igual la música de Juan Mosto. El bolero peruano no tiene una especificación particular. Hay un bolero medio andino, como "Cruel condena" de Franklin Cabrejos, que vendría a ser como una mezcolanza de vals peruano, de chicha, de huayno y de bolero. Por ejemplo, cuando Pedrito Otiniano grabó con Manzanita un bolero muy conocido que es "Ay cariño", le dio ese timbre de chicha que parece un huayno. A veces esas mezclas dan el éxito. Hugo Almanza Durand es un gran compositor, el del bolero "La revancha" que originalmente grabó Johnny Farfán. Este bolero ha sido grabado en diferentes ritmos. El sentimiento del peruano es muy grande. El tema "Colegiala" es una chicha del Perú y ha dado la vuelta al mundo, aunque  la gente creía que era tema colombiano. Los compositores peruanos me merecen una admiración muy grande. Al Perú vengo cada cierto tiempo a cargar las pilas. Vengo a impregnarme de mi identidad, de mi raíz. No me quiero olvidar nunca de mi país. Y si estoy viviendo en el extranjero no quiere decir que yo me haya ido. A mí me gusta estar acá.

 

Lucho Barrios

 

¿Boleros suyos con los que se identifica?

 

"Marabú", "Mi niña bonita", "Rondando tu esquina"

 

¿Sus boleristas preferidos?

 

A mí me gustan Lucho Gatica, Julio Jaramillo, Luis Alberto del Paraná, Gregorio Barrios…

 

¿Qué lo diferencia de los otros boleristas?

 

No me preocupo de los demás. Cada uno hace lo que quiere. Pedro Otiano ha sonado en Brasil, Ecuador, Estados Unidos. Con él somos los abanderados. El bolero es de América Latina. Aquí me han identificado mucho como cantor de boleros, pero en sí Lucho Barrios es un cantor peruano de música latinoamericana. Canto huayno, bolero, vals.

 

¿De cuando empezó a estos tiempos qué cambios aprecia en nuestra ciudad?

 

La decadencia. Solamente la veo más grande y más populosa, pero no mas bonita. ¿O te parece que ha mejorado?

 

¿Siempre cantó de la manera en que se le identifica?

 

Claro, triste. Por ejemplo, Los Embajadores Criollos impactaron fortísimo en el Ecuador que es muy sentimental. Rómulo Varillas, Los Dávalos… Carmencita Lara, Jesús Vásquez, El Cholo Berrocal, esos son los más llorones, los más sentimentales, porque sufrimos, porque tenemos muchos problemas y los reflejamos en nuestro canto. Es como una queja. Y sacamos un sonido que viene a ser como una queja en la canción.

 

 

TAMBIÉN GRABÓ CON MARIACHIS Y ORQUESTAS

 

“Toda la vida canté con los folclóricos. Antes no había chicha. Canté mucho en el Coliseo Nacional y en todo el Perú. La juventud también es sentimental. La música evoluciona.  Por ejemplo, entre los artistas que cultivan el género cumbia peruana, que le llaman chicha, también ha habido variaciones. Primero empezaron Los Destellos, Los Diablos Rojos, Félix Martínez con Los Girasoles… Así empezó la cumbia peruana acá en Lima y después se fue a la sierra con Los Shapis, y ahora está regresando. O sea, la música evoluciona.

 

He grabado con el Mariachi de Oro y Plata de México. He grabado con la orquesta de Luis Barragán. He grabado como con 20 orquestas. No todo se consigue aquí en el Perú si no en Chile, en Ecuador, en Venezuela. Ahora están en crisis las grabadoras y no difunden todo lo que se pudiera, porque no les conviene gastar dinero en una grabación para que luego venga el pirata y se la copie y la venda mas barato”.

 

 

 

 

DISCOGRAFÍA INCOMPLETA


Al igual que lo ocurrido con Jesús Vásquez y Arturo “Zambo” Cavero, no hay una idea precisa de la discografía de Lucho Barrios, quien también grabó valses, pasillo, huaynos, baladas, cumbias y hasta con orquestas. Es necesario crear un registro o archivo de la producción de nuestros músicos populares del mismo modo en que se establece la bibliografía en el caso de los escritores. Así tendremos una conciencia real de la grandeza de personajes como Lucho Barrios.

 

 

 

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