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Reflexiones sobre Eddie Palmieri


EL SOL DE LA M√öSICA LATINA


Por: Luis Delgado-Aparicio Porta (*)

 

 

EXORDIO

 

Fue 1936 un a√Īo convulso y decisivo. Adem√°s, bisiesto. Empezaba la guerra civil en Espa√Īa; se llevaban a cabo los racistas Juegos Ol√≠¬≠mpicos en Berl√≠¬≠n; est√° Europa a las puertas de un conflicto mundial; Hitler amenaza atacar Checoslovaquia; fallece en Bilbao, la figura se√Īera de don Miguel de Unamuno; el insigne Eugene O‚ÄôNeill gana el Premio N√≥bel de Literatura; Federico Garc√≠¬≠a Lorca, quien escribi√≥ su famosa oda: Un Poeta en Nueva York, es asesinado el 14 de agosto; Pablo Picasso conoci√≥ en agosto de ese a√Īo a su musa, Dora Maar; Betty Davis gana el Oscar; don Alfred Hitchcok se hace conocido por su film El Agente Secreto; registra Rafael Hern√°ndez su "Capullito de Alel√≠¬≠" y "Perfume de Gardenias" en M√©jico; se lanza al mercado el vistoso Cadillac modelo 75, que asombra al mundo del automovilismo. Empero, en la ciudad de Nueva York, un d√≠a fr√≠o, h√ļmedo y lluvioso, con las tiendas adornadas de motivos navide√Īos, nace el 15 de diciembre Eddie Palmieri Maldonado, genio de la m√ļsica.

 

Todos los anteriores personajes podrí­an haber aparecido, metafóricamente, como una referencia metafí­sica, en el primer libro del monje tibetano Lobsang Rampa, El Tercer Ojo. En el mismo, se describen las extraordinarias facultades de visionario que poseen ellos debido a una astilla, que debidamente herborizada, les es incrustada en la frente permitiéndole ver y percibir el aura fluctuante de las personas y las suya, encontrando analógicamente, el hilo conductor central del siguiente ensayo. Logra asimismo el seguidor del Dalai Lama, destapar, descubrir y desaparecer "esa técnica de azafrán" que le impedí­a interiorizarse y alcanzar momentos de extraordinaria lucidez, encontrando ese instante de referencia para escribir y componer.

 

 

Ese don o facultad que tienen los seres humanos en mayor o menor grado, los promueve a desarrollar libremente las bellas artes; "la quinta esencia de las cosas" como la denominaban los sabios en Grecia. Llegar a ese estado implica un esmerado refinamiento en el proceso evolutivo de la creatividad, s√≥lo al alcance de unos cuantos, sobre la base de un talento e ingenio extraordinario. Los privilegiados o se√Īalados por el destino, las leyes del azar y lo que Dios manda, ser√°n los encargados de hacernos vivir rodeados de cosas bellas, que alimentan el alma con la m√ļsica, sosiegan el esp√≠ritu, componen el verso y dan sentido a la prosa. Son referencias, que como en la F√≠sica, componen los cuatro elementos del universo: s√≥lido, l√≠quido, gaseoso y plasma.

 

GENEALOG√ćA Y PRINCIPIOS


Las ciudades probablemente se originaron en el Asia, entre el sexto y el primer milenio antes de Cristo, siendo en Grecia donde Arist√≥teles la llam√≥ ‚Äúel lugar de una vida en com√ļn para un fin noble". Roma creci√≥, convirti√©ndose en un modelo de otras, hasta que Ner√≥n la incendi√≥ y luego, como el ave F√©nix, resurgi√≥. Siguiendo una l√≠¬≠nea antropol√≥gica y musical, R√≥mulo y Remo, los fundadores, ten√≠¬≠an patrones l√≠¬≠ricos, arm√≥nicos pero monocordes, los que eran, subjetivamente, un aliciente para sus vidas. Esto convirti√≥ a Italia en un pueblo que canta y baila. De all√≠¬≠ provienen los tatarabuelos Palmieri, que salieron unos de Florencia y otros, de una Isla del Mediterr√°neo, C√≥rcega, en Italia, rumbo a conquistar Am√©rica en el siglo XIX.

 

Desenrollamos la bobina de nuestra historia para en el tiempo, narrar simb√≥licamente desde all√≠¬≠, el presente. Pasear por esa doble avenida de vivencias para encontrar nuestro objetivo real maravilloso, al decir de Alejo Carpentier, es una sana costumbre que nos hace repasar lo vivido. Para tal efecto, todo empieza cuando los Palmieri por la l√≠¬≠nea paterna, llegan a Puerto Rico y se instalan en Ponce, La Perla del Sur, ciudad que recibe su nombre del conquistador espa√Īol Juan Ponce de Le√≥n. Fundada el 17/9/1692, recibe en 1848 el t√≠¬≠tulo de Villa y en 1877 el de Ciudad. Su ancestral √°rbol de la Ceiba es su tesoro, limitando con Pe√Īuelas, Villaba, Guayanilla y Santa Isabel, frente al precioso Mar Caribe, donde la arena de sus playas, los vientos alisios, la Luna y el Sol, hacen que el movimiento de sus olas, sea is√≥crono.

 

Permanece en la isla don Domingo Palmieri, quien contrae matrimonio dos veces. Due√Īo en 1873 de la Hacienda Amelia en Ponce, uno de sus hijos, Carlos Manuel Palmieri Villanueva, conoce a la se√Īorita do√Īa Isabel Maldonado siendo ella la que primero viaja a Nueva York por barco en 1925. Al a√Īo siguiente, en 1926, su pretendiente, Carlos Manuel, un electricista y especialista en reparar radios, llega a la gran manzana, uni√©ndose en feliz matrimonio. De ese v√≠¬≠nculo nace en el Hospital Bellevue el 21 de noviembre en 1927 Carlos ‚ÄúCharlie‚ÄĚ Manuel Palmieri Jr., el hermano mayor, mentor, gu√≠¬≠a e inspiraci√≥n de su hermano menor, Eddie, quien viene al mundo en el Beth David Hospital, en Manhattan el 15 de diciembre de 1936. Ellos viv√≠an en esa √©poca en la calle 60 Este y la calle 112, entre las avenidas Park y Madison. Cinco a√Īos despu√©s se mudan al South Bronx, en la calle Kelly, entre las avenidas Longwood con Intervale, lugar donde tambi√©n residieron en alg√ļn momento, el Ex Secretario de Estado de los Estados Unidos de Am√©rica, General Collin Powell y los m√ļsicos Ray Santos y Manny Oquendo. Mora all√≠¬≠ hasta que en 1956 se casa con do√Īa Iraida Gonz√°lez, hija del se√Īor Francisco y la se√Īora Magdalena Gonz√°lez.

 

Hab√≠a llegado su se√Īora madre, do√Īa Isabel Maldonado desde Puerto Rico en la embarcaci√≥n El Cuamo, que curiosamente fue hundido despu√©s durante la segunda guerra mundial. Vivi√≥ en casa de sus hermanos, siendo la que firm√≥ los documentos para traer desde Ponce a su futuro marido. Ella hac√≠a labores de costurera para colaborar en la manutenci√≥n del hogar y fue la que motiv√≥ e influenci√≥ para que su segundo hijo se haga m√ļsico, visionando sus extraordinarias facultades. Tal como cuenta Al Santiago, el renombrado productor de discos, su amigo Carlos Manuel Palmieri Sr. ten√≠a una tienda para reparar artefactos el√©ctricos en los a√Īos cuarentas, el Bronx Radio Lab, en la calle 163 de Kelly Street; luego bodega y posteriormente una loncher√≠¬≠a. Los padres escuchaban m√ļsica t√≠¬≠pica y tangos; sus t√≠¬≠os maternos cantaban y tocaban guitarra los s√°bados y domingos, siendo el ambiente familiar muy musical, formando inclusive un conjunto con Frankie en las congas y Nicola en el bajo. Su hermano Charlie ya era pianista cuando a los cinco (5) a√Īos Eddie cuenta que cantaba boleros de Daniel Santos y tocaba maracas, ganando premios de amateur en los teatros Campoamor y El San Jos√©. A los ocho a√Īos aprendi√≥ a tocar el piano.

 

 

 

FORMACI√ďN INICIAL

 

La Segunda Guerra Mundial hab√≠a empezado y con el ataque a Pearl Harbor, los EEUU ser√≠an parte de ella, a instancias del Premier Winston Churchill y la firme decisi√≥n del Presidente Franklin Delano Roosevelt. Su primera maestra fue una se√Īora, llamada la ‚ÄúBoca Negra‚ÄĚ, en la misma calle Kelly. (Latin Beat, Junio/Julio, 2002, Volumen 12, n√ļmero 5, primera parte (I), p√°ginas 20-27, del se√Īor Louis Laffitte). Trabajaba Eddie vendiendo jugos y caramelos, recordando que escuchaba a Tito Puente, Machito y a Tito Rodr√≠guez y a los doce a√Īos (1948), empiezan sus clases con la profesora se√Īorita Margaret Bonds, trascendental escuela que lo educa y forma. Su estudio quedaba en el conocido edificio del prestigioso Carnegie Hall, donde dio su primer recital con m√ļsica de Johan Sebastian Bach; cincuenta y cinco a√Īos despu√©s lo recrear√≠a a su mejor estilo. Hoy reconoce que el espa√Īol Claudio Saavedra, gran profesor y director de coros en la Iglesia fue quien le dio un enorme sustento t√©cnico y estructural, habi√©ndolo conocido por intermedio de Abby Lima, que era el baterista de su hermano Charlie. Tambi√©n estudi√≥ con el se√Īor Luis Varona.

 

Seguidamente decide trabajar en el conjunto de su t√≠¬≠o, el Chino Gueits y su Alma Tropical (1949-1951) tocando timbales. "Lo hizo profesionalmente en el Club Mejicano de la Calle 25 en las monta√Īas de Catskills y luego en un peque√Ī√≠¬≠simo hotel Las Villas, (www.descarga.com - Journal Archives, "Forma y Sustancia", entrevista de David Carp con Bruce Polin - 10/10/1998), lo que le sirvi√≥ enormemente, sobretodo en su trasfondo psicoanal√≠¬≠tico. El primer dinero que recibi√≥ como pago fue de $1.25 por tocar toda la noche. Si revisamos detenidamente la producci√≥n Eddie Palmieri, grabada para el sello M√ļsica Latina Internacional, en 1981 (ML-B205), el bell√≠simo arreglo del tango "El D√≠¬≠a Que me Quieras", fue escrito por el maestro Ren√© Hern√°ndez (me cont√≥ Eddie cuando estuvo en Lima para atender su compromiso en La Feria del Hogar {agosto de 1990} que tuvo la partitura guardada siete a√Īos en un closet y est√° dedicado a sus queridos t√≠os Gerson y Aurora Gueits y a Ram√≥n y Carmen Gueits, quien fuera, uno de ellos, el primero en darle trabajo.

 

Siempre quiso ser el timbalero de su hermano Charlie, encuentro que nunca logr√≥. Cuenta para el efecto en el libreto que se adjunta en el CD Palmas (sello Electra Nonesuch, a√Īo 1994, #961649-2), que su madre, do√Īa Isabel, le regal√≥ un porta equipaje para que pueda trasladar sus instrumentos, timbales (hembra y macho), cencerro, campana, redoblante, platillos y baquetas, dici√©ndole enf√°ticamente: "mira que bien se ve a tu hermano cuando sale a trabajar para tocar el piano sin tener que cargar ning√ļn instrumento; y m√≠rate t√ļ". Unas semanas despu√©s le dijo ¬°adi√≥s! al instrumento y volvi√≥ a las blancas y las negras, estudiando, meditadamente de los libros de su hermano Charlie, tarea en la que est√° involucrado, como un hombre sabio, hasta el d√≠¬≠a de hoy. Ten√≠a escasamente quince a√Īos. A esa edad forma su primer grupo con su gran amigo, Orlando Mar√≠¬≠n en los timbales; tocaba bong√≥ el gran difusor de la pachanga y futuro creador del sello Cesta, Joe Quijano, grupo que se llam√≥ ‚ÄúBananas Kelly Mambo‚ÄĚ. Ensayaban en los salones de la Escuela P√ļblica #52 de la calle Kelly y cuenta [Latin Beat, Ibidem I, p√°gina 21] que su primera grabaci√≥n fue "Abaniquito" y "Sun Sun Babae" (otra referencia se√Īala que fue "El Cumbanchero").

 

HACIENDO CAMINO AL ANDAR

 

Conoci√≥ a do√Īa Iraida Gonz√°lez, su maravillosa esposa, cuando actuaba en el Sunnyside Gardens de Queens, (NYC) para luego tocar con la orquesta de Eddie Forrester unos a√Īos, incorpor√°ndose en 1955 a la gran banda del notable bajista Johnny Segu√≠¬≠. Durante esos a√Īos se nutri√≥ de escuchar y ver en sus compromisos a figuras del Jazz como Herbie Hancock, Thelonius Monk y McCoy Tyner. Tiene por Noro Morales, autor de "Serenata R√≠tmica", su mayor √©xito, un enorme respeto, reconociendo que su formato y su estilo predominaban. A√Īos de gloria con virtuosos como el flautista Alberto Socarr√°s, el violinista Xavier Cugat y los pianistas directores de orquesta, Anselmo Sacasas, Joe Loco (Jos√© Est√©vez Jr.), y Jos√© Curbelo. Los Cabarets eran extravagantes como los salones del Waldorf Astoria, el Havana-Madrid, Zanzi¬≠bar, Latin Quarter, Chateau Madrid (en el Hotel Lexington), Morocco y Copacabana (ya se hab√≠a inaugurado tiempo atr√°s el Palladium, local que signific√≥ para quien escribe, escuchar por a√Īos, desde la entrada en la calle, los ensayos que se hac√≠an por las tardes). Me contaba hace unos meses el se√Īor Guido Herrera-Yance, un peruano ilustre que a base de un tremendo esfuerzo se abri√≥ campo, del programa Alma del Barrio, en Los √Āngeles, California, que en una entrevista de Radio con Eddie Palmieri, √©ste enfatiz√≥ que en 1965, ya dirigiendo La Perfecta el italiano Bob Bianco le perfeccion√≥ la forma de arreglar y la armon√≠¬≠a. Hab√≠¬≠a llegado donde √©l por intermedio de Barry Rogers, su querid√≠¬≠simo amigo, compa√Īero y sin igual figura del tromb√≥n, a quien tambi√©n le daba clases. Este es un hecho seminal que se nota en las grabaciones que siguen a ese a√Īo, al invadir sus notas sonidos nuevos que demuestra palmariamente con sus grabaciones, la fuerza de la respiraci√≥n, t√©cnica y lectura.

 

 

El primer gran paso que dio fue pertenecer a la orquesta de Vicentico Vald√©s. All√≠¬≠ se nutri√≥ y estudi√≥ todo el folclore afro-cubano. Adquiere la necesaria referencia para moldear su estilo, diferenciando, por ejemplo en la rumba, los subtipos entre el guaguanc√≥, la columbia y el yamb√ļ. Sostiene que el ChaChaCh√° es uno de los m√°s bellos conceptos dentro de la estructura r√≠¬≠tmica afro-cubana, reencontr√°ndose con Manny Oquendo, quien luego integrar√≠¬≠a La Perfecta. Sabi√©ndose poseedor de un gran talento, redescubre cada d√≠¬≠a nuevas formas, variantes y variables, que a finales de la d√©cada de los sesentas lo convertir√≠an en el genial solista, arreglista y director musical que es hoy. Antes pas√≥ brevemente por la banda del int√©rprete del vibr√°fono, Pete Terrace y de all√≠¬≠ llega a ser el pianista de esa gran estrella que fue Tito Rodr√≠¬≠guez, (1958-1960), cantante y director de una maravillosa organizaci√≥n musical. Su estad√≠¬≠a con √©l fue grata, arm√≥nica e innovadora, aprendiendo lo que es el duro ambiente musical y la forma en que se maneja una orquesta. Como recuerda Eddie: "era lo m√°s cerca que ten√≠amos los latinos de un Frank Sinatra" [Latin Beat, Ibidem I, p√°gina 22]. Debemos recordar dos grabaciones c√©lebres a nuestro juicio en que interviene: Returns to the Palladium [United Artist-UAL "3141] y Back Home in Puerto Rico [UAL- #3224], un verdadero tesoro para los coleccionistas y desarrollo del g√©nero.

 

Hab√≠¬≠a llegado el momento de dar un paso m√°s all√° de all√°, al decir de Antoine de Saint-Exup√©ry. Se presenta en el hombre el contrapunto entre ser y deber ser. Esto es, seguir siendo un pianista o buscar, con los inevitables riesgos, hacerse independiente y liderar a un conglomerado de personas. Es la mutaci√≥n que persigue la libertad, la que debe ir acompa√Īada de la m√°s absoluta honestidad y que en un futuro le diera la raz√≥n al maestro Palmieri, logrando hoy dejar en otros una huella indeleble. Esto nos hace recordar al monje tibetano que aparece en el segundo p√°rrafo de este ensayo. Decide ser solista y dirigir su propia orquesta. Ten√≠¬≠a 24 a√Īos y deja la c√≥moda posici√≥n de figurar entre las estrellas al integrar la orquesta de Tito Rodr√≠¬≠guez, para dise√Īar, armar y crear un sonido propio, que su hermano Charlie, llam√≥ una ‚ÄúTrombanda‚ÄĚ. En una ciudad llena de talentos, con m√ļsicos de alt√≠sima calidad y una competencia feroz, logra un punto de inflexi√≥n al presentar un sonido in√©dito, sobre la base, inicialmente, de un tromb√≥n y una flauta, que variar√≠an los patrones usuales y comunes para siempre, una suerte de fotograf√≠a musical de la ‚ÄúGran Manzana‚ÄĚ.

 

As√≠, establece patrones musicales que cambiar√≠¬≠an la historia de la m√ļsica popular, con armon√≠¬≠as y disonancias, sonidos y montunos, que nos permitir√≠an bailar y gozar a niveles nunca imaginados. Estoy seguro que Eddie Palmieri apuntaba a lo que hace muchos a√Īos, el filosofo Johan Friedrich von Schiller, en su claridad de pensamiento, dejaba para la posteridad: "cuanto m√°s alto coloque el hombre su meta, tanto mas crecer√°". Esto lo demuestra en el transcurrir del tiempo, matriz compulsiva y modificatoria de lo que llamamos la "variante palmeriana", la misma, que por su calidad, ha logrado ser √ļnica, teniendo su montuno, una dificultad inenarrable.

 

Sus primeras grabaciones son para el sello Alegre, presentando el a√Īo de 1961 La Perfecta [Alegre Records - LPA #817]; sigue El Molestoso - Vol. II [Alegre Records - LPA #824] y causa admiraci√≥n y respeto Lo que Traigo es Sabroso [Alegre Records -LPA #832]. Sucintamente podemos afirmar, que el sabor del tema "La Perfecta", un danz√≥n-ch√°, impacta, al igual que "Presente y Pasado"; el son montuno "Con un Amor se Borra otro Amor", arrulla y conmociona, junto con "En Cadenas" y "No Critiques"; para luego con "Mu√Īeca", "Reparto de Hornos" y "No hay Mal que por Bien no Venga", apoderarse del oyente y hacer feliz al bailador, siendo nuestro Alfa y Omega. Podemos afirmar que momentos as√≠¬≠, es cuando se conoce la fibra y la templanza de un hombre que desafi√≥ lo que estaba vigente, con un norte musical y una perspectiva innovadora, adem√°s de saberse poseedor de una extraordinaria capacidad para crear, desarrollar y difundir lo propio. Estos hechos se reflejan en el avizor t√≠¬≠tulo de su cuarta producci√≥n para el sello Tico: Echando Pa‚ÄôLante [Tico Records - #1113, a√Īo 1964], donde el fulgor de su m√ļsica no s√≥lo se impone, sino destaca la variante ‚ÄúPalmeriana‚ÄĚ que enriquece abiertamente al g√©nero. Temas como "Caf√©", "Mi Coraz√≥n te Llama", "Tu Tu Ta Ta" y "Sin Sabor Nada", estar√°n siempre vigentes. Grab√≥ no s√≥lo temas propios sino de autores cubanos que le llegaron gracias a Manny Oquendo. Cuenta Eddie que fue una bendici√≥n para √©l asociarse con Barry Rogers, notable m√ļsico y gran persona, reconocimiento que hacen los grandes.

 

Ten√≠a cautivada a la audiencia cuando en el a√Īo de 1965 graba una verdadera maravilla con la producci√≥n Az√ļcar Pa‚Äô Ti [Tico Records - #1122]. Aqu√≠¬≠ los cr√≠¬≠ticos "pusieron las barbas en remojo" al destacar detenidamente sus inigualables cualidades. Nos han explicado, musicalmente hablando, como en este disco Eddie Palmieri hace el montuno con una mano mientras que con la otra inspira. Me imagino que el productor, se√Īor Teddy Reig y los ingenieros de sonido en la sala, deben, a trav√©s del vidrio que los separa, haber visto y sentido emociones de j√ļbilo ante tal despliegue de virtuosidad. El vocablo que lo identifica, "Az√ļcar", rompi√≥ el molde de duraci√≥n de los temas, llev√°ndolo a una duraci√≥n inusual de ocho minutos treinta segundos, (830 era el n√ļmero de la direcci√≥n de su casa). Podemos so√Īar y decir, sin exagerar, que el disco en lugar de vinilo era "pura melaza y guarapo", sea blanca o negra, en polvo, granulada o en terrones. Todos los temas se resumen, finalmente, en lo que espera el mel√≥mano: "Oye lo que te Conviene". Una meloja melopea.

 

 

Nos podemos tomar la licencia de resumir en unas l√≠¬≠neas un tema que siempre nos preguntamos e, ignorantes en la materia, ten√≠¬≠amos que salir de la curiosidad. Para ello hemos consultado con el maestro Lucho Cueto dos inc√≥gnitas: las disonancias y la mano izquierda. Respecto a la primera, √©stas se producen de varias formas: primero cuando las notas en el piano pueden ser de un tono y de medio tono (estar pegadas); tambi√©n se producen cuando la nota y melod√≠a est√°n fuera del acorde; esto se llama "notas alteradas o tensiones", usadas por algunos en el Jazz. Con relaci√≥n a la "mano izquierda" de Palmieri, √©ste la usa en acordes igualmente disonantes. Si el "solo" est√° en C7 (do s√©tima) √©l dibuja con la otra, la derecha, una linda melod√≠¬≠a. As√≠¬≠ la mano izquierda jugar√≠¬≠a 9,5,1; y 1,4,b7, ejecutando la s√≠¬≠ncopa y el contratiempo (con la clave 2x3 y viceversa 3x2). Simult√°neamente va creando la disonancia que tanto lo caracteriza. {nota: 1=t√≥nica; 9=novena; 5=quinta; 4=cuarta; b7=b7 dominante; 7 bemol dominante}. Estimamos que es adem√°s un ejecutante elegante al pasar de la nota t√≥nica a la dominante en la semicadencia, hecho que refleja mucho talento, estudio y oficio, pero con algo tan propio que son su salsa y sabor √ļnicos.

 

Fueron a√Īos donde el furor y la admiraci√≥n por el sexteto de Joe Cuba y la Orquesta de Eddie Palmieri dominaron el sonido de la ciudad. Cuenta Max Salazar en su libro Mambo Kingdom [Schirmer Trade Books, New York, 2002, p√°gina 93] que "las puertas del Palladium, el sal√≥n de baile m√°s famoso del mundo, se cerr√≥ el 1 de Mayo de 1966, alternando "La Orquesta Broadway, Ricardo Ray & Bobby Cruz y Eddie Palmieri y su Orquesta". Todos quer√≠¬≠an tenerlo de protagonista y a pesar del trabajo, contin√ļa con su promedio de una grabaci√≥n por a√Īo llevando al disco Mambo con Conga es Mozambique [Tico Records - #1126], transportando a su partitura lo que ‚ÄúPello El Afrokan‚ÄĚ hab√≠¬≠a experimentado en Cuba. La fuerza de los trombones de Barry Rogers y el brasile√Īo Jos√© Rodr√≠¬≠guez en el contrapunto, parec√≠¬≠an un tornado, donde la dulzura de la flauta de George Castro se matiza con el repiquetear del bong√≥ y los timbales de Manny Oquendo. El genio ten√≠a envuelta en sus manos a "la gran manzana" y el mundo se preguntaba: ¬Ņde donde viene esta fuerza arrolladora?

 

RECEPTIVO AL JAZZ

 

Sostiene el maestro Palmieri que si originalmente no le inspiraba nada el jazz, paulatinamente se le fue desarrollando el o√≠do y la afici√≥n por el g√©nero. Empez√≥ escuchando a Bud Powel y a Oscar Peterson sin procesarlo en sus may√ļsculas proporciones. Con las explicaciones de teor√≠a y estructura de su maestro Bob Bianco en 1965 y el riguroso estudio que se propone, ingres√≥ a otras dimensiones, admirando las disonancias de Theolonius Monk, el dominio del piano de Bill Evans y la fuerza de McCoy Turner. Los primero pasos, que ser√≠¬≠an a su vez gigantes en el Latin-Jazz, los desarrolla exitosamente en las admirables grabaciones que comparte con el eximio int√©rprete del vibr√°fono Carl Tjader, quien lo invita a grabar, hecho que el acepta gustoso. Hab√≠¬≠a hecho s√≥lo seis grabaciones para los sellos Alegre y Tico, cuando tiene que hacer dupla con un reconocido m√ļsico. Primero en El Sonido Nuevo [Verve Records, a√ɬĪo 1966, V-#8651] grabado en los estudios Van Gelder el 24, 25 y 26 de mayo de 1966 y luego con Bamboleate (ganador del "Momo de Oro" en Venezuela) [Tico Records -a√Īo 1967 #1150], con temas como "Guajira en Azul", "Ritmo Uni", "Poinciana" y "Resemblance", "Mi Montuno", "Guajira Candela", entre otros, que hoy son unos cl√°sicos. Ese mismo a√Īo (1966) el 23 de mayo se presenta en el reconocido Village Gate, donde con los Tico All Stars, interviene en el tema "Major & Minor" de diez y nueve minutos de duraci√≥n, con el desaparecido maestro Tito Puente en el vibr√°fono. Curiosamente, treinta y cuatro a√Īos despu√©s se juntar√≠¬≠an nuevamente, en la que ser√≠¬≠a la √ļltima grabaci√≥n de ‚ÄúEl Rey‚ÄĚ, su genial Masterpiece ‚Äď Obra Maestra (Universal ‚Äď 284 033 2 (27), el mismo que incluye doce (12) canciones que sonar√° ‚Äúpersecula seculorum).

 

Debemos hacer un alto en el camino para referirnos al se√Īor Ismael ‚ÄėPat‚Äô Quintana, important√≠simo baluarte. Oriundo de Ponce, Puerto Rico, naci√≥ un 3 de julio de 1937, viajando con su familia a los 15 d√≠¬≠as para residir en "el barrio" de la ciudad de Nueva York. Cantaba desde sus d√≠as de colegio, siendo escuchado por Eddie Palmieri mientras ensayaba con el timbalero Orlando Mar√≠¬≠n. Se junt√≥ con La Perfecta desde el inicio, siendo el coautor de muchas canciones, reconocido por su clar√≠¬≠simo tono de voz, su fresca interpretaci√≥n, siendo un vers√°til sonero, que inspira po√©ticamente, pero con el sabor nato de la calle. Trabajaba de d√≠a en una f√°brica de productos dentales y de noche se fajaba con el saoco y la sandunga.

 

 

Durante doce a√Īos estuvieron juntos hasta 1973, un a√Īo peculiar, cuando decide Ismael Quintana independizarse y pasar a ser solista del sello de discos Vaya, al igual que otros colegas suyos, como Ismael Miranda que dejaba la orquesta de Larry Harlow, Adalberto Santiago a Ray Barretto y en la otra esquina, H√©ctor Lavoe asum√≠¬≠a la banda que exitosamente hab√≠¬≠a formado Willie Col√≥n. A mayor abundamiento a Ray Barretto se le fueron la mayor√≠a de sus integrantes para formar La T√≠¬≠pica 73. Ese a√Īo se forma Irakere con Chucho Vald√©s en Cuba, Ralphy Leavitt y La Selecta en Puerto Rico, El Conjunto Libre de Manny Oquendo en Nueva York, todos vigentes, demostrando que enorme competencia exist√≠¬≠a en agrupaciones musicales de gran calidad y cuya pervivencia (aunque fallecido Manny Oquendo, siguen en la brega).

 

Autor de muchos √©xitos, "Mi Debilidad" es uno de sus discos m√°s conocidos. Ismael Quintana luego form√≥ parte de la delantera de cantantes de la Fania All Stars (es c√©lebre su versi√≥n de "Piano Man") y en 1981 se reincorpor√≥ a grabar nuevamente con Palmieri los temas, tambi√©n de su coautor√≠¬≠a como "No me Hagas Sufrir" y "Ven Ven" para el sello M√ļsica Latina Internacional.

 

Los a√Īos que vienen son de transici√≥n; aparece el Boogaloo, llamado tambi√©n ‚Äėshing-a-ling‚Äô, donde el medio musical decae y eso produce diversos trastornos. Su hermano pasa muchas dificultades, hecho que le afecta por ser su mentor. En el inter√≠¬≠n hab√≠¬≠a hecho Molases [Tico Records - #1148], cuando en 1968, trae a su orquesta a Cheo Feliciano por iniciativa de Pancho Cristal y lanza Champagne [Tico Records - #1165]. Sobre esa grabaci√≥n he conversado mucho con Cheo, sabiendo todos sus amigos lo mucho que estaba sufriendo.

 

En la revista Latin Beat [Ibidem I, p√°gina 25] hay una muy cruda descripci√≥n de c√≥mo fue la grabaci√≥n: "Cheo estaba literalmente en el suelo de los estudios tratando de dormir; lo despertaron, se refresca y en un casi espasmo qued√≥ para la posteridad la preciosa canci√≥n "Busca lo Tuyo" escrita por Marcelino ‚ÄėRapindey‚Äô Guerra". (Doce a√Īos despu√©s, invitado por Cheo Feliciano al programa Noche de Gala, filmado en el restaurante Gran Segovia en San Juan de Puerto Rico, que √©ste me regal√≥, subi√≥ Eddie para acompa√Īarlo en esta canci√≥n, tocando el piano y haciendo gestos faciales que conmovieron, inspirando magistralmente, tocando hasta con los coros y dirigiendo la orquesta de Pedro Conga desde su butaca). El tema fue para muchos de nosotros significativo, habi√©ndolo escuchado mil veces y donde cada vez sonaba siempre diferente y maravilloso. Todos sus amigos sabemos que Cheo de all√≠¬≠ se fue directo a los Hogares CREA durante tres a√Īos, historia que el cuenta hace a√Īos en los colegios para prevenir a la juventud del vicio. Graficado por Edgardo Rodr√≠¬≠guez Julia, el autor del libro El Entierro de Cortijo, dice que Cheo Feliciano se fue literalmente "al infierno con pasaje de ida y vuelta".


Nuevamente la revista Latin Beat [Ibidem I, p√°gina 26] describe que en el a√Īo 1969, Eddie le declar√≥ la guerra a la "pobreza y al raci¬≠smo" con su disco Justicia [Tico Records - 1188]. Cuentan "que el disco se grab√≥ en un estudio que no ten√≠¬≠a calefacci√≥n, raz√≥n por la que los m√ļsicos tocaban con guantes" [Ibidem I, p√°gina 26]. Se siente orgulloso contando que adem√°s de su banda, intervinieron Nicky Marrero, el maestro Francisco Aguabella y Chino Pozo, con los coros de Justo Betancourt, Elliot Romero y Jimmy Sabater (ese tr√≠¬≠o, cuyos integrantes tienen atravesada "una barra de chocolate" en la garganta, y donde solo dulzura brotaba a borbotones). Temas como "Justicia", "Amor Ciego" y "Lindo Yamb√ļ" (la referencia es a un subtipo de la Rumba en que "no se vacuna"; esto es, que el var√≥n no embiste a la hembra), tienen plena vigencia, siendo √©sta la producci√≥n con la cual ingresa al mundo anglo con el R&B‚Äôs.

 

Esos son los a√Īos maravillosos en que descubre el m√©todo de Joseph Schillenger, se acerca a la filosof√≠¬≠a cient√≠¬≠fica de Immanuel Velikovsky e ingresa al centro de Humanidades y Pol√≠¬≠tica, el Henry George School, al descubrir y estudiar su libro preferido: Progreso y Pobreza. Podemos afirmar que esa es la √©poca en que el coraz√≥n de Palmieri se enternece y se enamora de la humanidad, rasgos que lo marcar√≠¬≠an definitivamente en el futuro. Su seriedad y compromiso son sus mayores baluartes, demostrados a lo largo y ancho de su brillante carrera, al no aceptar nunca comercializar ni malbaratar sus encomiables producciones.

 

LA MADUREZ EN LOS SETENTAS

 

Siguieron a√Īos de maduraci√≥n, avances y simbiosis. En el gran libro La Marcha de los J√≠¬≠baros de Crist√≥bal D√≠¬≠az Ayala, et al [Editorial Plaza Mayor, R√≠o Piedras, Puerto Rico 00926, p√°gina 168] se sostiene: "En La Perfecta se reunieron el son cubano, la influencia del jazz afroamericano y la rudeza del ambiente callejero de los barrios marginales de las ciudades del Caribe. Su esp√≠¬≠ritu independiente no se parece a nadie y definitivamente es el sonido de la rebeld√≠¬≠a". Sobre estos conceptos don C√©sar Miguel Rond√≥n [El Libro de la Salsa - Caracas, Venezuela, 1980, p√°gina 83] reflexiona y explica que: "la expresi√≥n salsosa ya era presentada en una suerte de matrimonio indisoluble con el jazz. Se evidenci√≥ que Palmieri est√° demasiado adelantado; alguna gente no lo entiende".

 

 

La referencia anterior se suma a la que ser√≠a la siguiente producci√≥n que sorprende: Superimposition [Tico Records #1194] donde agrega la trompeta de Alfredo ‚ÄėChocolate‚Äô Armenteros disco que fue producido por Miguel Estival. En "Se Acab√≥ la Malanga", "Pa‚Äô Huele" y "Bilongo", nos impacta con un ventarr√≥n r√≠¬≠tmico que nos apabulla, cambiando sus patrones con "Chocolate Ice Cream" y el sofisticado e interplanetario "17. 1". Contin√ļa su cat√°logo con Vamonos Pa‚Äôl Monte [Tico Records #1225] donde alterna junto a su querido hermano Charlie tocando el √≥rgano, en grabaci√≥n √ļnica. Si examinamos cuidadosamente el mismo, dentro de la religi√≥n lucum√≠, el monte es donde residen los dioses, por lo que hay que fortalecer toda la percusi√≥n. Se abre el disco con "Revolt/La Libertad L√≥gico" que textualmente es un verdadero ca√Īonazo, al extremo de ser considerado por muchos como un anatema, acariciando con el humor de "Viejo Socarr√≥n" y el efusivo y carnavalesco de "La Comparsa de los Locos". Volv√≠¬≠a el genial pianista a la l√≠¬≠nea afrocubana, pero siempre manteniendo su independencia de criterio y su sonido.

 

No es f√°cil entenderlo de un comienzo para las nuevas audiencias. Hay que conocerlo desde sus inicios, apreciar sus cambios, interpretar sus pensamientos y descifrar, en algunos casos, su creatividad. Es como querer saber trigonometr√≠a sin haber estudiado √°lgebra. Desde sus actuaciones iniciales, ahora nos encontramos en el a√Īo de 1971, habiendo perseverado en el camino para presentar adecuadamente su m√ļsica. Nos da la impresi√≥n que es una especie de ‚Äúvolc√°n musical‚ÄĚ en permanente erupci√≥n. Hay que estudiar el magma que solidifica sus canciones y las convierte en rocas, que a su vez, pueden se√Īalarnos el camino, como tambi√©n servir para levantar una fortaleza o curiosamente, calcinarnos con el contacto. Durante estos a√Īos el ejecutante se ha fortalecido en su proceso de depuraci√≥n, conociendo e investigando otras armon√≠¬≠as, estilos y t√©cnicas, que lo hacen √ļnico. Mantiene siempre su patr√≥n afrocubano que lo identifica, sabiendo √©l con toda prudencia que como hijo de padres boricuas pero nacido en la ‚Äúgran manzana‚ÄĚ sus costumbres necesariamente ten√≠¬≠an que ser de acuerdo a su diaria realidad.

 

Paulatinamente hace modificaciones en los vientos y agrega al se√Īor Ronie Cuber, excepcional ejecutante del bar√≠¬≠tono y al trompeta paname√Īo V√≠¬≠ctor Paz, aquel virtuoso a quien Tito Rodr√≠¬≠guez definiera en su singular disco, Esta es mi Orquesta, explicando como su versatilidad y dominio lo hacen "un m√ļsico con la capacidad de hacer llegar a los o√≠¬≠dos un estado de ansiedad que sobrepasa las facultades de la m√ļsica en general"(sic) . Sigue una etapa en que explora los sonidos del rock, dirigido a audiencias diversas con apetitos que difer√≠¬≠an exclusivamente de lo latino-caribe√Īo. Influenciado por John Coltrane, decide, en raz√≥n de sus actividades, politizar sus canciones en "Harlem River Drive" (√Ārea del ghetto) que lanza en octubre de 1971. Con sonidos de Aretha Franklin y la expresi√≥n afroamericana, hab√≠¬≠a que desfogarse de la cruz que recordaban los horrores de Vietnam.

 

De all√≠¬≠ siguen los Vol√ļmenes I y II grabados en la c√°rcel de Sing Sing [Tico Records 1303 y 1321] lanzados al mercado en 1974. Aparece la guitarra de Harry Vigiano, los timbales de Charlie Santiago y un hecho inusual: quien declama y recita versos sobre el drama de los latinos en U.S.A., el poeta Felipe Luciano. Se cierra as√≠¬≠ una etapa con el disco Sentido [Musical Productions Records - MPCD #3103], aquel que contiene "Puerto Rico" ("isla linda y bonita con sus aguas benditas") su himno a la tierra de sus mayores y fuente de inspiraci√≥n en el momento, ya que viv√≠¬≠a all√≠¬≠, conjug√°ndolo con "Adoraci√≥n" (Ismael Quintana alarga las vocales con insuperable maestr√≠¬≠a).

 

Se cierra el c√≠¬≠rculo con En Vivo en la Universidad de Puerto Rico para el sello Coco Records, que es un antecedente fundamental de c√≥mo son los centros de estudios, lugares en que la m√ļsica tiene una gran participaci√≥n, en especial, la que expone las realidades de la vida diaria. Hac√≠¬≠a m√°s de una d√©cada que su m√ļsica estaba prendada en los bailadores; esa indivisibilidad en que la pareja se solaza y disfrute del mecanismo motriz que produce el bailar y gozar, especialmente bajo su batuta. Como alguna vez dir√≠¬≠a la gran Isadora Duncan: "es una danza voluptuosa, suave como una larga caricia. Embriagadora como el amor bajo el sol del mediod√≠¬≠a y peligrosa como la seducci√≥n de un bosque tropical".

 

AFIRMACI√ďN MUNDIAL

 

Durante estos a√Īos, mezcla de alegr√≠¬≠a y √©xitos, algunos acompa√Īados de intemperancias, transici√≥n y fusiones, un hecho es irrebatible. Con su m√ļsica logr√≥ un equilibrio f√≠sico, espiritual y mental, haciendo que como en la qu√≠¬≠mica, la valencia, ese valor de combinaci√≥n, se potenciara en su creatividad. Tiene que haber pasado por soliloquios que le sirvieron para ejercitar su vena creativa, la que con f√©rreo trabajo en solitario y en noches de insomnio, le brotan claramente, como un manantial. Los seres humanos tenemos, en menores o mayores proporciones una duda de saber nuestro comportamiento en todas las √°reas de la vida. Es necesario traspasar las fronteras y eso se logra con nuevas audiencias alrededor del mundo, sumados a la difusi√≥n no s√≥lo de la m√ļsica sino de la val√≠¬≠a del int√©rprete. As√≠¬≠ llegamos al paso inicial del reconocimiento mundial.

 

 

Hac√≠a un tiempo que el maestro Larry Harlow ven√≠a trabajando como integrante, para que la Academia Norte Americana de Grabaciones, Artes y Ciencias, (NARAS en ingl√©s) la que entrega el premio GRAMMY, tuviera una categor√≠¬≠a exclusiva dedicada a lo latino. Desde que fue instituida a fines de los a√Īos cincuenta, √©sta no consideraba al g√©nero, el que se encontraba refundido dentro de otras. Despu√©s de muchas consultas se cre√≥ la categor√≠a, hecho que consagra lo natural: toda la m√ļsica afrolatinocaribe√Īoamericana, neologismo nuestro, nace en √Āfrica, incardinada con la herencia latina, siendo su placenta el Caribe dentro de Am√©rica, el Nuevo Mundo.

 

Esto viene a colaci√≥n a que desde Arist√≥teles, estudiamos con su √Čtica a Nic√≥mano lo que es "el valor tim√°tico" [del griego thymos] - (la grandeza del alma); resumi√©ndose en que el ser humano siente que su buen proceder debe ser reconocido y servir de ejemplo. Ergo, una manifestaci√≥n de la sociedad es resaltar las virtudes y logros, premiando el esfuerzo en cualquier espacio, con mayor raz√≥n si es en la m√ļsica. En 1969 se dieron "en la selva de cemento" los primeros pasos para premiar a los suyos. Fue mediante unas balotas que el p√ļblico enviaba se√Īalando sus preferidos, principalmente en lo que alguna vez se denomin√≥ "el circuito cuchifrito".

 

Junto con Barry Rogers hab√≠¬≠an trabajado la canci√≥n "Un D√≠a Bonito" que tiene antecedentes referidos a su isla y donde su curva emocional apuntaba hacia arriba. Cuenta Palmieri que deline√≥ el tema cuando se encontraba en un bote a las 9 de la ma√Īana, ambient√°ndolo en California. Estaban en la b√ļsqueda de un cantante (este hecho lo cont√≥ Lalo Rodr√≠¬≠guez primero en 1988, durante su primera visita a Lima, en la Feria del Hogar y luego lo confirm√≥ en la cabina de Radio Mar AM/FM en el 2003), cuando el matancero Justo Betancourt lo recomend√≥. Dice Lalo, que lleg√≥ con su guitarra a la casa del maestro Ren√© Hern√°ndez y le dijeron que cante algo. Ten√≠¬≠a 16 a√Īos. Present√≥ a consideraci√≥n su bolero "Deseo Salvaje", quedando todos textualmente impresionados con su voz, tono y armon√≠a desplegados.

 

Se grab√≥ El Sol de la M√ļsica Latina [Coco Records - IEMPSA ELD, 02.20.222 -1974] seg√ļn la revista Latin Beat II [segunda parte de la cr√≥nica contenida en el n√ļmero de Agosto del 2002, Volumen 12, n√ļmero 6, p√°gina 24] "en los salones de Electric Lady, en Greenwich Village (al sur de Manhattan), en el mismo estudio donde grabara Jimmy Hendrix". "Se llam√≥ as√≠¬≠ el disco ya que el Productor Harvey Averne hab√≠¬≠a escrito que quiz√°s Eddie ser√≠¬≠a una gran estrella, algo as√≠¬≠ como el sol de la m√ļsica latina hoy y siempre". Todos los temas, entre ellos "Nada de Ti" y "Una Rosa Espa√Īola" le pertenecen a Palmieri, excepto el bolero "Deseo Salvaje" de Lalo Rodr√≠¬≠guez, un tema realmente hermoso y emotivo. Han pasado treinta y ocho a√Īos y la canci√≥n se encuentra no solamente vigente, sino sirve de influencia en las terapias que las escuelas que estudian el comportamiento humano, trasmiti√©ndola a sus pacientes como un aliciente para enfrentar la vida diaria. En febrero de 1975, sentado junto con su esposa en la ceremonia del GRAMMY escuch√≥ sorprendido pero seguro, su nombre como ganador; ser√≠¬≠a el primero de una cadena de nominaciones y premios.

 

Es interesante a la vez que curioso lo que sucedi√≥ al a√Īo siguiente. Graba con su orquesta y tiene de invitados al gran m√ļsico dominicano Mario Rivera en el saxo bar√≠¬≠tono, Bobby Porcelli (italiano) en el saxo alto, Tony Price en la Tuba y Alfredo de la Fe en los violines, logrando un sonido casi atronador. La producci√≥n se llam√≥ Obra Maestra no Terminada [Coco Records -CLP # 120] y abr√≠¬≠a el √°lbum "Un Puesto Vacante" nuevamente con Lalo Rodr√≠¬≠guez en la parte vocal, poseedor de uno de los mejores registros vocales. Segu√≠¬≠a "Kinkamache" una canci√≥n cuya traducci√≥n en vocabulario "Anag√≥", esto es de los Lucum√≠¬≠s (Yorubas), de acuerdo con la notable antrop√≥loga do√Īa Lydia Cabrera, significa: ¬°salud!; ¬°pedir salud! siguiendo adem√°s la interpretaci√≥n que el sumo sacerdote (babalawo) hace de los caracoles, de acuerdo a su posici√≥n en la ceremonia de adivinaci√≥n. La leyenda sobre la grabaci√≥n, que es diferente a la historia; cuenta que Eddie Palmieri abandon√≥ los estudios y que en el tema "Resemblance" que cerraba la producci√≥n, fue hecha por el pianista Eddie Mart√≠¬≠nez. En 1976, su genialidad lo hizo merecedor al segundo GRAMMY.

 

Hay un hecho, quiz√°s √ļnico en la industria del disco que es menester resaltar. A instancias del productor Frankie Gregory, con arreglos sublimes del maestro Jorge Millet, a fines de la d√©cada del setenta la Puerto Rico All Stars graba un disco en homenaje a Eddie Palmieri al que denominan: Tributo al Mes√≠as. Es el reconocimiento a su genio, grabando sus grandes temas en las espl√©ndidas voces de: Andy Monta√Īez que canta "Adoraci√≥n" y "Puerto Rico"; Papo S√°nchez hace "Pa‚Äô La Ocha"; Gilberto Santa Rosa interpreta "Busca lo Tuyo" (de Marcelino Guerra), Lalo Rodr√≠¬≠guez graba "Oye lo que te Conviene" y Tito Allen demuestra su talento en "Justicia". Es a nuestro entender un premio, que siendo inusual, marca una diferencia con todo lo dem√°s, con versiones que har√°n historia y que, en el tiempo, se escuchar√°n siempre, como las obras cl√°sicas de los grandes maestros. Los latinos no acostumbramos premiar y reconocer en vida los deslumbrantes m√©ritos de nuestros semejantes. La grabaci√≥n fue espectacular como una muestra de inmenso cari√Īo y admiraci√≥n al maestro, hecho que adem√°s, nunca se hab√≠¬≠a dado.

 

 

Es el momento de hacer menci√≥n a un maravilloso y sobrio trabajo del profesor Noel Allende-Goitia del Julian Samora Research Institue de la Universidad del Estado de Michigan <www.jsri.msu.edu>, poseedor de una Maestr√≠a en el Conservatorio de Puerto Rico y un Doctorado en la Universidad de Michigan. El ensayo Juntos pero no Revueltos: el Conflicto entre las Fronteras de lo "Popular" y lo "Cl√°sico" en la m√ļsica de Eddie Palmieri entre 1960 - 1979, explica, detalla y reflexiona en su obra, el mismo que se public√≥ en marzo de 1998. Se√Īala, "que Palmieri es responsable en cambios dentro del formato del Son y en la forma del Son Montuno, desde su introducci√≥n hasta su estructura. Est√° en la periferia de lo que se conoce como "SALSA", siendo sus arreglos agresivos y su m√ļsica recoge, principalmente, la pobreza de "el barrio", desde el sur-este del Harlem, el Bronx y el sur de Brookling. Sus diversas producciones lo ubican fuera de la corriente usual, siendo el maestro que pasa limpiamente del son montuno al guaguanc√≥, transformando toda la estructura en su estilo propio. Sostengo que hay poderosas razones sociales que hacen que un compositor estudia la m√ļsica de Java o trabaje con los arreglos de Ravi Shankar, que estar parado en la esquina haciendo nada" (sic). Ocuparse en esta instancia a estudiar los linderos que separan a la m√ļsica logog√©nica de la m√ļsica patog√©nica, merece destacarse para saber, de una vez por todas, que estamos en el camino correcto.

 

PONI√ČNDOLE LA TAPA AL POMO

 

Cierra la d√©cada de los setentas con un trabajo sorprendente: Lucum√≠¬≠, Macumba y Voodoo [CBS- EPIC Records. JE #35523, -1978-1979-]. Los cr√≠ticos dicen que no fue un suceso; puede ser verdad. Para nosotros es una pieza de arte, como una jarra de cristal de Bohemia, un jarr√≥n de porcelana de sevres o un molde asi√°tico en marfil. Como todos comprendemos, era la √©poca de la m√ļsica disco y definitivamente el maestro apela a rendir tributo a las religiones de Cuba, Brasil y Hait√≠¬≠. Eddie Palmieri es un gran director de orquesta y escuchar la fidelidad de su m√ļsica en quiz√°s intrincados arreglos, es un lujo, debiendo respetarse la intuitiva creaci√≥n del Maestro. Contiene ocho t√≠¬≠tulos, donde el primero que es el t√≠¬≠tulo de la producci√≥n, nos engancha y seduce, siendo adem√°s explicados filos√≥fica y sincr√©ticamente por el autor en un despliegue de sabidur√≠¬≠a, que nos remonta no s√≥lo a Thales de Mileto, sino con precisiones matem√°ticas, ac√ļsticas, electroac√ļsticas y subjetivas de inmenso valor, aparte de se√Īalar las influencias en su subjetividad, como la l√≥gica de Phil Grant.

 

Pasaron tres a√Īos para que desempolvara los arreglos de Ren√© Hern√°ndez. Como me lo dijo en Lima en 1990: "despu√©s de ser el pianista y arreglista de Machito y de Tito Rodr√≠¬≠guez, le ped√≠¬≠ a Ren√© que me hiciera una nueva versi√≥n de "El D√≠¬≠a que me Quieras" y el medley de Bobby Collazo "Ritmo Alegre". Subraya que "tanto lo he querido que mi hija mayor se llama Ren√© por √©l". Estos temas se incluyeron en la producci√≥n para el sello B√°rbaro [B√°rbaro Records- B-205, a√Īo 1981] donde tambi√©n intervino el maestro Francisco Zumaque. En ella Cheo Feliciano cant√≥ tres (3) temas que lo internacionalizaron, otorg√°ndole otra dimensi√≥n; Ismael Quintana se reuni√≥ nuevamente haciendo dos (2) de ellos. Me cont√≥ igualmente, que su suegra, do√Īa Magdalena Gonz√°les le inspir√≥ las primeras l√≠¬≠neas de "P√°ginas de Mujer". La producci√≥n, una gema, fue nominada al GRAMMY, siendo testigo como en diversos lugares me han comentado que es su m√°s logrado trabajo. Cuando Cheo canta de la mano con el maestro, no se hace extra√Īar a Carlos Gardel. Puede ser una exageraci√≥n, pero nos permitimos transmitirla al sentir que eso es lo que realmente sucede.

 

Uno de los libros fundamentales es El Toque Latino de John Storm Roberts [Editores Asociados Mexicanos S.A. EDAMEX, a√Īo 1982, p√°gina 210] que describe objetivamente los alcances de La Perfecta y su influencia y trascendencia: "es una de la unidades primordiales en la historia musical. El sonido de Palmieri fue el progenitor de una serie de conjuntos a mediados de la d√©cada del sesenta. Insinuaciones de donde iba llegar fue la obertura modal que √©ste le imprimi√≥, reminiscencia de McCoy Tyner, que se desarroll√≥ de manera cl√°sica en modelos cubanos, en especial con su sonido de metales de una ambig√ľedad extra√Īa, al mismo tiempo que conducente y desesperante". Lo anterior es una s√≠¬≠ntesis que define y pone las cosas en su sitio respecto a lo que pasaba hasta esa √©poca; empero, los siguientes, le deparar√≠¬≠an inusitados resultados, invadiendo audiencias remotas que, at√≥nitas y sensitivas, se preguntan en el planeta: ¬Ņde d√≥nde ha aparecido tanto talento?

 

Hab√≠an pasado dos a√Īos de reflexi√≥n y an√°lisis cuando vuelve con un disco para el sello Fania, sustentado en un poderoso formato de seis vientos, con m√ļsica compuesta en su Puerto Rico querido (el lo llama "Party" [fiesta] Rico). Curiosamente estaban ambos hermanos Charlie (grabar√≠¬≠a Un Paso Gigante) y Eddie viviendo en la ‚ÄúIsla del Encanto‚ÄĚ. En 1984 aparece Palo Pa‚Äô Rumba [Fania - ML #56], que siendo muy t√≠¬≠pico y bailable, es notable la cadencia de sus siete temas. No debemos olvidar que el vocablo "palo" significa en "borinquen", tomarse un trago, como tambi√©n hacer un √©xito disquero. En Cuba, tiene connotaciones religiosas, pues la etnia conocida como Conga, tiene diversas ramas, una de ellas la Regla de Palo Monte conocidos como paleros y/o mayomberos. Incluy√≥ en su disco al nuevo percusionista, Giovanni Hidalgo, ‚ÄėMa√Īenguito‚Äô un verdadero fen√≥meno art√≠stico. La reacci√≥n del p√ļblico fue muy buena y le mereci√≥ el tercer GRAMMY en su carrera.

 

 

 

SIEMPRE INNOVANDO

 

El nuevo a√Īo, 1985, le traer√≠¬≠a una insospechada dicha. Hab√≠¬≠a puesto todo su talento en Solito [Fania Records - ML 59], una preciosa grabaci√≥n con una radiante portada, que inclu√≠¬≠a a una serie de j√≥venes virtuosos, muchos de ellos integrantes del Conjunto Batacumbele. Temas como "Yo no soy Guapo" (d√©cadas atr√°s grabado por Vicentico Vald√©s con la Sonora Matancera), "Cada d√≠¬≠a que te Veo", "Pa‚Äô los Congos" (nuestra referencia anterior) y el arreglo nuevo de "Justicia" hecho veinte a√Īos atr√°s, lo describen como un innovador en busca de afirmarse. Su trabajo y gran prestigio lo hace merecedor a su cuarto premio GRAMMY que comparti√≥, nada menos, que con el maestro Tito Puente por su Mambo Diablo. Una nueva coincidencia que los unir√≠¬≠a quince a√Īos despu√©s, hecho que los marcar√≠a, indeleblemente, para siempre en la posteridad, ya que su obra maestra se escuchar√° ¬°por los siglos de los siglos!

 

Rompi√≥ las reglas en 1987 cuando lanz√≥ La Verdad [Fania Records- FA #24], con tres cantantes: Luis Vergara, Jerry Medina y Tony Vega. Este √ļltimo hab√≠¬≠a tenido una exitosa carrera al lado de Willie Rosario. "El Cuarto‚ÄĚ, ‚ÄúCongo Yambumba‚ÄĚ y ‚ÄúBusc√°ndote", junto con el que da t√≠¬≠tulo, ocuparon importantes lugares en la Radio. Present√≥ una espectacular secci√≥n de tambores Bat√°s: "Iy√°, Itotel√© y Okonkol√≥" a cargo de Giovanni Hidalgo, Anthony Carrillo y Jos√© Ram√≠¬≠rez. En la Revista Latin Beat (Ibidem II, p√°gina 26) dan cuenta que el tema "Noble Cruise" fue "dedicado al pionero del Jazz Thelonius Monk". Se hizo acreedor ante el aplauso de todos de su quinto premio GRAMMY.

 

En el maravilloso libro de Max Salazar: Mambo Kingdom: Latin Music in New York [Schirmer Trade Books, New York, a√Īo 2002, p√°ginas 193 a 203] √©ste cuenta con lujo de detalles que la p√°gina de obituarios del New York Times comenta que el 12 de setiembre de 1988 falleci√≥ a los 60 a√Īos Charlie Palmieri. Hay una opini√≥n generalizada que ha sido uno de los grandes pianistas aparte de una linda persona. Un privilegiado desde ni√Īo, tuvo una gran influencia en su hermano menor. Una semana despu√©s se le organiz√≥ un enorme homenaje, el mismo que se llev√≥ a cabo el 6 de Noviembre. Todas las grandes personalidades asistieron para rendir su tributo al ‚ÄúGigante del Teclado‚ÄĚ. Para toda la familia fue una tragedia irreparable que enlut√≥ adem√°s, a quienes seguimos de cerca la carrera de un verdadero gigante. Al a√Īo siguiente presenta Sue√Īo [Capitol Records- CL #91353] con los eximios congueros Francisco Aguabella y Milton Cardona, sum√°ndose el viol√≠¬≠n de Shiro Sadamura. El sonido de la grabaci√≥n es un lujo, aparejada con una calidad instrumental que le mereci√≥ nuevamente estar nominado a los Grammys.

 

En agosto de 1990 tuvimos oportunidad de verlo en Lima, donde muchos correctos aficionados se asustaron. Me hizo recordar las muchas veces que en diversos clubs de la ciudad de Nueva York estuve presente como aficionado. F√°cilmente pude regresionar a los a√Īos 1962 a 1967 donde hab√≠¬≠a pasado cinco distintas pero muy graves operaciones en el Hospital Roosevelt en Nueva York. Escuchaba en mi peque√Īo radio, casi a escondidas para no hacer ruido, los programas de Joe Gaines, Dick "Ricardo" Sugar y Symphony Sid Torrin, maestros de la locuci√≥n, que pasaban toda su m√ļsica. As√≠¬≠ me hice un fan√°tico de sus discos que a√Īo a a√Īo, iba comprando. En esa √©poca estudiaba en Madrid, Espa√Īa y mis amigos latinoamericanos, sorprendidos me preguntaban: ¬Ņde d√≥nde ha salido esa m√ļsica?.

 

Tenerlo en nuestro pa√≠¬≠s fue muy grato y durante los seis d√≠¬≠as que actu√≥, conversamos much√≠¬≠simo, siendo cada d√≠¬≠a, para mi¬≠, como el alumno que escucha y aprende del Maestro. Mucha gente me preguntaba: ¬Ņes un gran maestro y magn√≠¬≠fico int√©rprete y director musical, pero porque hace introducciones y solos tan largos? Explicarlo me tom√≥ varias sesiones, sin embargo, lo que nunca entendieron es por qu√© hac√≠¬≠a gestos, abriendo la boca, cerrando los ojos y casi comprometiendo todo su organismo. Les respond√≠¬≠: "Ese es Palmieri".

 

Muchos hechos diversos y algunas circunstancias, determinaron que repensara sus casi 30 a√Īos de recorrido. Como los monjes de nuestra introducci√≥n, se dedic√≥ a hacer un balance de sus actividades, en una especie de a√Īo sab√°tico auto impuesto y unipersonal. Un d√≠¬≠a el empresario David Maldonado le pregunt√≥ si conoc√≠¬≠a al m√ļsico Little Louie Vega; este le respondi√≥ que no. [Descarga.com: "Forma y Sustancia" Ibidem, sic]. El encuentro en los estudios con La India fue, inicialmente, inh√≥spito."Cuando la conoc√≠¬≠ ella desconoc√≠¬≠a mi m√ļsica; le tuve que dar primero los discos de Merceditas Vald√©s y luego de Celia Cruz; trabajamos diariamente ensayando hasta la madrugada, especialmente para ayudarla con los soneos; mientras que Lalo Rodr√≠¬≠guez sab√≠¬≠a todo sobre el tema, ella, La India, no conoc√≠a nada de nada". Se complementan estos datos con los aparecidos en la revista Latin Beat [Ibidem II, p√°gina 27]: De esa uni√≥n apareci√≥ Lleg√≥ La Indi¬≠a V√≠a Eddie Palmieri [RMM/SOHO Records, 1992, #80864]. La producci√≥n fue un √©xito y la ubic√≥ inmediatamente a La India en el mercado latino. Los temas impactaron, sin embargo su asociaci√≥n fue muy corta. Ella desde ese momento, con la excepci√≥n hecha cuando grab√≥ Jazzy con Tito Puente, no se ha superado. Se ha estancado, lamentablemente, en la balada en salsa, ese opaco h√≠¬≠brido sensual que no la llevar√° al lugar que merece.

 

 

Desde finales de los ochentas un virus tripanos√≥mico hab√≠¬≠a invadido el ambiente, que nunca infect√≥ al maestro Palmieri. Transportar las baladas a un sonido que le era ajeno, gan√≥ al recibir un nuevo p√ļblico, sin embargo, se perdi√≥ la cadencia, el ritmo, la originalidad y el estilo de cada uno de los int√©rpretes. Todos sonaban iguales; maquillados y superficialmente adornados, fueron cantantes de estudio, varios de ellos con gestos andr√≥ginos; se les recordar√°, penosamente, como flor de un d√≠¬≠a. Hoy, como dec√≠¬≠a H√©ctor Lavoe, son "peri√≥dico de ayer". Fue una epidemia que reci√©n en el nuevo siglo est√° desapareciendo. De sus diez y ocho a√Īos de vigencia podemos sacar una triste conclusi√≥n: "Ni uno s√≥lo de sus temas, ni siquiera los m√°s exitosos, ser√° recordado ni pasar√°n a la historia; podemos afirmar que a nadie se le ocurrir√°, ni siquiera a sus m√°s encarnizados defensores, que estos podr√≠¬≠an servir para amenizar ning√ļn concurso de baile, pues las parejas, simplemente, se aburrir√≠¬≠an. Todos ir√°n a un anaquel de productos viejos y usados que se mostrar√°n como fueron: desechos".

 

EVOLUCIONA SU GENIO

 

Hab√≠¬≠a llegado el momento de hacer un giro de 180 grados, siendo Eddie Palmieri el que no acepta rotundamente prestarse, como siempre, a la moda imperante. Hace primero un sexteto y luego un octeto para presentar sus temas de Latin Jazz. Viaje por el mundo antiguo presentando su m√ļsica, que ahora no ten√≠¬≠a cantantes, con inmediata aceptaci√≥n. Puede demostrar sus virtudes de eximio instrumentista dando rienda suelta a todo su inmenso talento. Graba para Electra Nonesuch Palmas [Electra 961649-2], con prestigiosos m√ļsicos, marco que sirve para seguir distingui√©ndolos. Los siete temas nos embarcan en un grato viaje musical, donde podemos escucharlos como si fuera en la atenci√≥n de un gran concierto a teatro lleno. Vuelve a ser nominado al premio GRAMMY.

 

En el siguiente CD: Arete [Tropijazz Sony CDZ #81657] debemos una explicaci√≥n al significado del vocablo. La primera es un juego del barrio que consist√≠¬≠a en pegarle con un palo a una pelotita; la otra es el adorno que cuelga del pallar de la oreja; la que sigue es la interpretaci√≥n filos√≥fica de los antiguos en mostrar las supremas habilidades individuales. Igualmente fue nominado para el GRAMMY. Sigui√≥ en la l√≠¬≠nea el trepidante Vortex [Tropijazz RMM Records -RMD #82043] donde se explica que "Oya es la due√Īa de los malos vientos, las tormentas y los tifones". As√≠¬≠, despu√©s de la tormenta aparece el arco iris, met√°fora que se aplica muy bien a su fulgurante carrera. Esto tiene, a nuestro juicio, relaci√≥n con los mitos cosmog√≥nicos, teog√≥nicos, antropog√≥nicos y axiog√≥nicos. Los mismos nos llevan desde el comienzo de las cosas, el nacimiento de las divinidades antropom√≥rficas, las historias del desarrollo humano en sus legendarios ‚Äúpatakis‚ÄĚ y finalmente, a los valores fundamentales de la √©tica religiosa, el bien y el mal en el desempe√Īo mitol√≥gico. El tema "Do√Īa Tere", dedicada a una se√Īora que es una especie de Madre Teresa en el "barrio" es de una fuerza casi at√≥mica y en los 10:35 minutos de duraci√≥n, nos sobrecogemos ante el despliegue de habilidades; como le da la vuelta al mambo es sencillamente, magistral. Cuando interpretan "Minuet en G" de Ludwig Van Beethoven, nos quedamos perplejos por sus combinaciones sinf√≥nicas, el arreglo genial y su capacidad de improvisar.

 

Dice el Dr. Eddie Palmieri al presentar El Rumbero del Piano [RMM Records- 1998, RMD #82197] que: "Si la materia nueva, a medida que llega encaja siempre en la misma estructura, es la estructura lo que debemos tratar de comprender. (de Thales de Mileto a Arist√≥teles). Mis formas y variaciones musicales encajan en las estructuras de los ritmos africanos, que respeto y me esfuerzo por mantener. Esto es lo que llamo la m√ļsica ‚Äúafromundial‚ÄĚ. Aqu√≠¬≠ presenta a dos cantantes, Wichy Camacho y a Herm√°n Olivera, a quien hoy llaman ‚ÄúEl Sonero del Siglo Veintiuno‚ÄĚ. Las diez piezas nos presentan a un Eddie Palmieri muy bien puesto, seguro de si mismo, enfrentando sones, guaguanc√≥s y mambos en su estilo, √ļnico y arrollador. Un ejemplo del desastre por el que la m√ļsica hab√≠a pasado y todav√≠¬≠a pasa, es su gran composici√≥n, especie de himno cuyo pensamiento adquiere plena vigencia. En la pieza "Para que Escuchen", define, explica y reclama abierta y francamente: "si me preguntan que m√°s se puede hacer, para extender nuestra m√ļsica latina, pongan o√≠do a lo que digo yo, antes de empezar, tienes que contar conmigo: ¬ŅQu√© le han hecho a mi canci√≥n; que le han hecho a la estructura?; un ejemplo muy da√Īino, que mi alma estoy sufriendo por lo que estoy oyendo, que le han hecho a mi canci√≥n, los tambores est√°n callados; es la esencia de una orquesta respetar los fundamentos, ya escucharon mi lamento y saben que triste me encuentro, pero llego con mi orquesta a ponerlos a bailar, a ¬°¬°¬°ponerlos a gozar!!!. Despu√©s de esta catilinaria inteligent√≠¬≠sima a la salsa monga, la balada en salsa y la salsa rosa, s√≥lo nos queda decir a los mel√≥manos, en un√≠¬≠sona comuni√≥n: AMEN.

 

 

En su afán filantrópico, decide emprender un lindo proyecto ligado a una institución. En colaboración con el Directorio de Benefactores del Hospital Central del Bronx-Lí­bano, y el Fondo de Nuevas Direcciones del Bronx, presentaron un Concierto que se grabó en el Centro Hostos para las Artes y la Cultura en la ciudad de Nueva York. Se habí­a realizado el 17 de octubre de 1996 teniendo como invitados a la charanga conocida como Jóvenes del Barrio, dirigida por Johnny Almendra. Fue tal el suceso que en 1999 discos RMM y Universal Music sacaron al mercado Eddie Palmieri y sus Amigos [RMD #82252], un producto novedoso e interesante, que además, trae las imágenes en video del concierto en vivo pudiéndolos apreciar en toda su excelencia y con un derroche de sabor.

 

El nuevo siglo nos trajo a Tito Puente/Eddie Palmieri reunidos en: Masterpiece/Obra Maestra [RMM Records-0282840332], que es exactamente lo que su nombre indica. Un sue√Īo de ambos maestros, procesado en un laboratorio en conjunto, que alcanza ribetes de excelencia y es, persecula seculorum, m√≠¬≠tica. Fue el √ļltimo disco de ‚ÄúEl Rey‚ÄĚ, cuya vida se apag√≥ el 31 de mayo de ese a√Īo, no pudiendo ver el producto terminado. Las doce canciones que contiene, cada una es mejor que la otra y en todas hay un despliegue de ingenio, donde las palabras sobran para calificarla. Oscar D‚ÄôLe√≥n hace de "Cielito Lindo" un poema; Pete ‚ÄėEl Conde‚Äô Rodr√≠¬≠guez inspira en "Marchando Bien"; Michael Stuart, Jerry Medina, Herm√°n Olivera, Frankie Morales y Milton Cardona, tienen un puesto en la historia, junto con los se√Īores m√ļsicos por su poder evocador, modo de interpretar, talento e ingenio, haciendo que esta grabaci√≥n siga vigente en los pr√≥ximos cincuenta a√Īos. T√©cnicamente es impecable, habiendo tenido, de acuerdo a su ficha t√©cnica, a profesionales lideres en sus especialidades, entreg√°ndonos una preciosa pieza, que podr√≠¬≠a figurar, si existiera en un museo del disco. Le mereci√≥ a ambos el premio GRAMMY, siendo el sexto para "el maestro del piano".

 

El genial Palmieri sigue dentro de sus patrones evolutivos en camino a un estado superior. Su m√ļsica es radiante como el sol naciente. Sin embargo, desde el atardecer, como dir√≠a una linda canci√≥n, por esas cosas de la vida que la poes√≠¬≠a puede crear, aparecer√° tambi√©n como "el sol de medianoche" que sigue, aunque sea en la imaginaci√≥n, resplandeciente. En este mundo donde abundan las mediocridades, su creatividad sobresale n√≠¬≠tidamente. No es un s√ļbito haz; brilla permanentemente. No ha dudado la cr√≠¬≠tica universal en ponderar sus dominios y virtudes, siendo aclamado en el terreno que se encuentre. Encontrar m√ļsicos as√≠¬≠, es muy dif√≠¬≠cil, debiendo parafrasear el t√≠¬≠tulo de un disco de la colecci√≥n de los Alegre All Stars que nos cae como anillo al dedo: "simplemente ya no los hacen as√≠ en estos tiempos".

 

La vitalidad y el entusiasmo lo acompa√Īan, como si fuera hace m√°s de cuarenta a√Īos, cuando de la mano de su t√≠¬≠o, el chino Gaeits, diera sus primeros pasos. Nosotros pensamos que algo tan √≠¬≠ntimo debe ser extra√≠do de sus propias palabras. Relata con la honestidad que le caracteriza en la informaci√≥n que acompa√Īa su pen√ļltimo CD: La Perfecta II [Concord Records Inc. 2002, CCD #2136-2] que: " el desarrollo de La Perfecta II fue tan fortuito como cuando naci√≥ el conjunto original, a ra√≠z de mi encuentro casual con Barry Rogers un martes en la noche en el club Triton‚Äôs. Naci√≥ porque Doug Beavers tuvo casualmente la oportunidad de recobrar con diligente esfuerzo la m√ļsica que hab√≠a permanecido tanto tiempo abandonada". Las composiciones "El Molestoso", "Cuidate Compay", "Tu Tu Ta Ta", "Tir√°ndote Flores" y "Ay que Rico", han sido ejecutadas con el mismo grado de sofisticaci√≥n, pericia y comprensi√≥n de la compleja ingenier√≠¬≠a estructural generada por el sonido original de ocho instrumentos" (sic). A estos se a√Īaden seis temas nuevos de Jazz Latino. Las √ļnicas diferencias es que aparte del maestro Palmieri, todos los m√ļsicos son nuevos, los adelantos tecnol√≥gicos son inmensos y aparece s√ļbitamente la voz de un ni√Īo, su nieto Ignacio. Esta grabaci√≥n es la n√ļmero 33, que como los a√Īos de Cristo nos dejar√° marcados. Palmaria, para un Palmieri, demostraci√≥n de c√≥mo todo siempre vuelve a sus inicios, en la evoluci√≥n circular que nosotros llamamos "la geometr√≠¬≠a de la sandunga".

 

SEMINALES OPINIONES

 

Queremos recoger algunas versadas opiniones las mismas que puedan resumir lo que es la genialidad de Eddie Palmieri. Faltar√≠a un libro, para tratar en todo y en muchas partes, el inmenso aporte que ‚ÄúEl MAESTRO‚ÄĚ ha hecho para con esta m√ļsica.

 

 

En su libro La Maquina de la Salsa: Tr√°nsitos del Sabor, Juan Carlos Quinteros Herencia sostiene: ‚ÄúAs√≠, el t√≠tulo de la canci√≥n de Palmieri, la frase ‚ÄúPa la ocha tamb√≥‚ÄĚ, me sirvi√≥ como un pretexto para emprender un an√°lisis positivista y taxon√≥mico que contextualizara, tediosamente, qu√© significa darle un tambor a un Orisha en una comunidad afrocaribe√Īas. Quisiera, responsabilizarme del ruido o la melod√≠a de ese otro que me canta. Ante la operatividad salsera, por lo tanto, decido nomadizar mi relaci√≥n cr√≠tica, mi escucha ante el ‚Äúcorpus‚ÄĚ pues he viajado por la salsa y contin√ļo viajando por ella en diversas miradas y equipajes. Acercarse aqu√≠ es tambi√©n es tambi√©n reconfigurar es tambi√©n reconfigurar la enormidad de lo sagrado, m√°s bie, eliminar la grandilocuencia como espacio tonal para los intercambio afectivos entre los participantes que espera la canci√≥n desatar. SIC: p√°ginas 227-229).

 

La profesora Frances R. Aparicio recuerda en su libro: Escuchando Salsa: G√©nero, M√ļsica Popular Latina y las Culturas en Puerto Rico, que: ‚ÄúLa salsa ha sido definida como una m√ļsica sincr√©tica, la amalgama de las tradiciones afrocaribe√Īas centradas alrededor del Son Cubano. El Son, descrito por Guillermo Cabrera Infante como el fantasma que atraviesa Am√©rica Latina, es el mayor impacto, adem√°s, en la m√ļsica de los EEUU. Se ha investigado que el Son que se origin√≥ en las √°reas rurales de Oriente, en Cuba, originalmente interpretada por un tres, la botija y la antigua marimbula. Este atribuye el primer Son en 1560, la ‚ÄúMa‚Äô Teodora‚ÄĚ, como la primera compositora en el Nuevo Mundo‚ÄĚ. As√≠, toda la m√ļsica del maestro Palmieri tiene una profunda ra√≠z africana, que en su devenir sincr√©tico, lo ha hecho el genial m√ļsico que es, adem√°s, el ‚Äúla Selva de Cemento‚ÄĚ, ergo, la ciudad de Nueva York, el √ļltimo grande que queda, no s√≥lo de las blancas y las negras, sino de la composici√≥n e interpretaci√≥n.

 

Sabias son las conclusiones de Charley Gerard con el gran Marty Sheller, en su libro ¬°SALSA! ‚Äď ‚ÄúEl Ritmo de la M√ļsica Latina. Narran que su influencia inicial la reciben de Eddie Palmieri, se√Īalando que las armon√≠as y su vasto vocabulario llegan a trav√©s del ¬†colosal maestro, teniendo como referencia al gran Arsenio Rodr√≠guez. Igualmente, en el libro ‚ÄúAfro Cuban Jazz‚ÄĚ de Scott Yanow, √©ste se√Īala el Palmieri antes y despu√©s de 1968, luego que se desintegrara su banda. Sostiene como desde esta nueva etapa, Eddie Palmieri hace instrumentaciones mezclando la Salsa con el Rythm & Blues, Rock y variantes del Pop, siendo desde esa √©poca que √©l puede, como sus mano derecha e izquierda, liderar orquestas de SALSA y JAZZ con la misma facilidad, recibiendo a grandes maestros dentro de esa incubadora de talento que el tiene para proporcionarles a quienes se rodean de √©l, todo el misterio de su genio.

 

El profesor y privilegiado m√ļsico del tromb√≥n. Cristopher Wasburne, que tambi√©n integr√≥ su orquesta, escribe en su libro ‚ÄúEl Sonido de la Salsa en Nueva York: el 2003, en el festival de Jazz de San Francisco, la banda de Palmieri estaba programada para alternar con otras orquestas. Desde su punto de vista esta era una buena ocasi√≥n para enfrentar en buena lid a otras orquestas, algo que recordar√≠a lo que en la d√©cada de los cincuentas fue el enfrentamiento entre Tito Puente, Machito y Tito Rodr√≠guez. Ese fue el motivo para que todos los integrantes mostraran su calidad, empero, Palmieri tocaba como si una pistola le apuntara a la cabeza. Fue una noche c√©lebre‚ÄĚ.

 

Es √Āngel Quintero Rivera en ¬°Salsa, Sabor y Control!, quien explica que ‚Äúa principios de la d√©cada de setenta, ya esta m√ļsica en gran apogeo, Eddie Palmieri grab√≥ ‚ÄúV√°monos Pal Monte‚ÄĚ, frase con la cual se identificaba la utop√≠a de la hu√≠da cimarrona. La apertura de la producci√≥n es una maravillosa descarga, o sucesi√≥n de descargas; montada principalmente sobre un di√°logo improvisado entre la percusi√≥n de cueros y los vientos metal. El agudo analista C√©sar Miguel Rond√≥n la describi√≥ as√≠: *Toda la melod√≠a se levanta en base a un solo montuno obstinado y agresivo que se extiende de principio a fin. Ante la insistencia del coro, Ismael Quintana, todav√≠a el cantante de la orquesta para aquella √©poca, juega de manera bastante libre con¬† cuatro frases que √©l repite seg√ļn la fuerza progresiva del ritmo*. Las cuatro frases que iban salpic√°ndose un tanto desordenadamente entre las descargas son sumamente significativas para la cultura democr√°tica en una sociedad marcada por una herencia esclavista, donde se hace necesario redefinir la noci√≥n de ciudadan√≠a‚ÄĚ (SIC).

 

CONVERSANDO CON EL MAESTRO

 

Hace unos a√Īos lo entrevistamos para el programa de radio Maestra Vida. Nos contaba que pronto aparecer√≠¬≠a su reciente grabaci√≥n. Cuando el Sr. Guido Herrera-Yance, nos envi√≥: Eddie Palmieri - Ritmo Caliente [Concord Records Inc. 2003, CCD- #2180-2] nuestra alegr√≠¬≠a fue tan grande, como la de un ni√Īo que recibe un preciado regalo. Lo examinamos como si estuvi√©ramos en un laboratorio comprobando las proporciones de un compuesto. Su vocalista el se√Īor Herm√°n Olivera, hace un gran trabajo. Al Maestro Palmieri lo han llamado "enfant terrible", "el due√Īo del montuno", "el √ļltimo mohicano", "el gran Palmieri". Nosotros pensamos que es un qu√≠¬≠mico, con grado de PHD, pues logra mezclar en proporciones id√©nticas, elementos tan dis√≠miles, en patrones diversos y alternos, que hay que ser poseedor de una inteligencia y un talento, valga la comparaci√≥n con el debido permiso, como el del Profesor Einstein, que logr√≥ resumir en su f√≥rmula: E=mc2, la receta que hoy sigue revolucionando a la humanidad.

 

 

Nuevamente debemos recurrir al material adjunto al CD. El Doctor Robert Farris Thompson, Profesor de la Historia del Arte, del Timothy Dwight Collage en New Haven, U.S.A. nos explica con toda solvencia que: "La Voz del Caribe" es una demostraci√≥n de lo que es la armon√≠a del mambo en acci√≥n. Nosotros gozamos. El armoniza. Palmieri sacude nuestra conciencia con un acorde D7+9 en el bajo y despu√©s se va medio tono m√°s alto. Al poco vuelve al D7+9. Quiz√° no podemos seguir todas las complejidades de esta m√ļsica, pero sabemos que algo tiene que estar causando la exaltaci√≥n que sentimos" (sic).

 

Semejante lujo descriptivo lo encontraremos a todo lo largo de su escrito. Cuatro de los temas vienen de sus legendarios trabajos iniciales, que el suavemente acaricia como si fueran unas criaturas. "L√°zaro y su Micr√≥fono", "Ritmo Caliente II", "Suj√©tate la Lengua" y "Lo que Traigo es Sabroso II" pertenecen a su antiguo repertorio, hoy recreado con mucho vigor. Acompa√Īan la producci√≥n siete temas nuevos, donde en "Gigue" (Bach goes Bata), el Profesor Robert Farris Thompson nuevamente nos ilustra: "es ambicioso y alucinante. Palmieri enfrenta a Johan Sebastian Bach con cinco siglos de plasticidad temporal afro-atl√°ntica. S√≥lo Eddie pod√≠a juntar a Bach con bat√°s en 6/8, tocar con ese comp√°s, transformarlo en 3/4, regresar al 6/8, y ejecutarlo todo con √©xito".

 

El 2008, Emusica Records le hizo una doble compilaci√≥n de antolog√≠a, donde remasterizados sus temas emblem√°ticos, escucharlo acompa√Īado de un a√Īejo vino tinto es uno de esos grandes placeres que la vida nos otorga. Contiene 30 canciones, junto a un librillo que explica su devenir y donde varios afiches, con la Sonora Matancera, Tito Puente y otros, son de un valor incalculable. Acaba de terminar una larga y muy exitosa gira por Europa, habiendo grabado un DVD excepcional. ¬°SU CINCUENTA ANIVERSARIO‚ÄĚ, para su propio sello, donde la identificaci√≥n del DVD son las fotos de sus mejores producciones. Hecha en Hartford, Conneticut, celebra cincuenta a√Īos como director de una banda salsera y de jazz, amalgama que muy pocos pueden tener el privilegio de lograr. Hay unas preciosas l√≠neas escritas por John Santos, fechada 21 de mayo del 2010, donde al final escribe con un respeto y cari√Īo aristot√©lico: ‚Äú¬°Qu√© regalo. Viva usted para siempre‚ÄĚ!

 

UN CONSEJO HASTA DE UN CONEJO

 

En el Per√ļ acostumbramos decir que ‚Äúquien pide mucho y pide poco, est√° loco‚ÄĚ. Me dirijo a usted, querido maestro, para pedirle tres cosas. Antes se√Īalo que el calendario de la vida sea con usted generoso y lo tengamos mucho tiempo m√°s junto a nosotros. En tal virtud y aunque estando la industria de la m√ļsica casi destruida por infinidad de razones, usted sigue m√°s vigente que nunca. Por ello, me permito sugerirle, haga usted una grabaci√≥n con Rub√©n Blades, una de las poqu√≠simas figuras que quedan y que no grab√≥ nada con usted. Estoy seguro que √©l, en su ba√ļl de preciosidades deber√° tener un magn√≠fico material para compartir con usted, as√≠ como usted, el suyo. J√ļntense y de esa conversaci√≥n saldr√≠a, como si habl√°semos de un gran descubrimiento cient√≠fico, la uni√≥n de dos generaciones que se unen y dan la mano con el √ļnico objetivo que millones de nosotros podamos disfrutar, en la calma de nuestros equipos, un CD escrito, producido y parido por ustedes. Ser√≠a un inmenso aporte.

 

Tambi√©n podr√≠a usted pensar en la posibilidad de grabar con Gilberto Santa Rosa, ese gran cantante boricua, que con su estilo particular ¬°cam√≠nalo!, cuando se pone los pantalones largos y recuerda a Tito Rodr√≠guez, es un verdadero manjar. No olvide que Gilbertito tiene casi toda la ‚ÄúMEMORABILIA‚ÄĚ de Tito Rodr√≠guez y cuando se anim√≥ a hacer un CD hace muchos a√Īos con algunas de sus canciones, qued√≥ redondo. Usted, maestro Palmieri, fue pianista de quiz√°s el m√°s laureado cantante que dio la Isla del Encanto, lo conoci√≥, fue su pianista, aprendi√≥ de √©l y usted, adem√°s, tuvo el valor de abandonarlo para hacerse solista. No pierda la oportunidad de rememorarlo.

 

La √ļltima es solicitarle que lleve usted esta m√ļsica que adoramos a otro nivel. Sea con una Filarm√≥nica o Sinf√≥nica, su inmensa y muy reconocida calidad de autor debe ser interpretada tambi√©n en otro formato y para un diferente auditorio y as√≠, nosotros, sus fan√°ticos, podamos mostrarla a quien por A, B √≥ Z razones no lo conoce. As√≠ podr√≠a usted dualizar la ¬°SALSA! Y el LATIN JAZZ! Y aunque muchos le dir√°n que no es comercial, es, maestro, un homenaje a la humanidad, argumento que deja por los suelos cualquier excusa que le puedan esbozar. Trate; estoy seguro que siempre existir√° en el planeta una serie de personas que, con la grandeza del esp√≠ritu, la limpieza del alma y el √°nimo de dejar su talento para otras generaciones venideras, se inclinar√≠an a colaborar con usted. S√≥lo le pido que lo tenga en cuenta.

 

 

 

GRACIAS POR TODO

 

Nuestro Director-Fundador de esta WEB viajar√° para estar presente en su concierto del 22 de abril en Chicago. Con √©l le hago llegar mi caluroso abrazo y gran saludo, sabiendo que adem√°s, tenemos en Guido Herrera-Yance, un gran amigo en com√ļn. Finalmente debemos expresar que la humanidad tiene que alegrarse con un genio de esta magnitud, lo que constituye un imperecedero y verdadero tesoro. Que sigamos recibiendo caudales de alegr√≠¬≠a con su inspiraci√≥n, nos permite a los seres vivos, recrearnos con sus melod√≠¬≠as, como si vivi√©ramos en un para√≠so permanente, no de flores sino de corcheas y semicorcheas, aparejado de notas esculpidas en el alma con un martillo imaginario, que golpea las blancas y las negras, latido que hace que nuestro esp√≠¬≠ritu se regocije y que la vida sea mucho m√°s llevadera. Muchas gracias, Maestro Palmieri por hacernos feliz nuestra existencia y que siga usted enriqueciendo la vida en el planeta con su m√ļsica. No olvide que ella es el alimento del esp√≠ritu.

 

(*) Contador Mercantil; Abogado; Music√≥logo; Miembro de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional. Lima, Per√ļ. Abril, 2012


 

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