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Luis “Perico” Ortiz


MI TROMPETA TROPICAL


Por: Rigoberto Villalta Zapata
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Luis ‘Perico' Ortiz es un personaje fundamental en la salsa. Sus facetas de productor, compositor, arreglista, trompetista e incluso cantante, demuestran el sobrado talento de este artista versátil que tuvo mucho que ver con la época de oro de la salsa nuevayorquina de los años setenta y que, a su manera, tendió puentes para la consolidación de esta expresión en Puerto Rico.

 

Nacido un 26 de diciembre de 1949 en Santurce, Puerto Rico, Luis ‘Perico' Ortiz es un nombre demasiado familiar para los amantes de la buena salsa. Casi no hay disco publicado por la Fania en el que no destaque la presencia de este boricua como arreglista o invitado de lujo al ejecutar la trompeta con ese estilo definitivamente único.



De ahí la importancia de este músico que a pesar de encontrarse alejado de los estudios de grabación sigue siendo referencia imprescindible en cualquier análisis que aborde la temática de la evolución de la salsa, la verdadera salsa que como expresión cultural y musical siempre estuvo abierta a tendencias y corrientes sin otro norte que enriquecerla.

 

Como todo buen profesional Perico trabajó como músico en su Puerto Rico acompañando a grandes estrellas de la música pop norteamericana que se presentaban en la isla. De esta manera acompañó a artistas del calibre de Dione Warwick, Trini López o Nancy Wilson, por nombrar sólo algunos. Esta labor la alternaba con la ejecución de jingles publicitarios y arreglando tonadas populares en programas televisivos.

 

Cabe destacar que el trompetista pudo afrontar estos retos con solvencia debido a su sólida formación musical tanto en la Escuela Libre de Música como en el Conservatorio de Puerto Rico, lo que permitió que fuera solista del famoso cellista Pablo Casals.

 

Paralelamente Ortiz se aventuraba en proyectos estrictamente musicales, no tanto por un afán comercial como por satisfacer la vena exploratoria que siempre lo ha caracterizado. Formó en Puerto Rico la agrupación The Chosen People que sin perjuicio de su carácter experimental le permitió ir germinando la idea de enfrentar la música latina.



En este sentido, Perico siempre ha contado la anécdota de que un día escuchando un disco del trompetista norteamericano Maynard Ferguson sintió una rara inquietud. “Me preguntaba, como puertorriqueño, el por qué no estaba desarrollando la música de mi pueblo, justamente yo que, sin pecar de inmodesto, tenía capacidad, estudios y grandes deseos”, manifestaba Ortiz.

 

Este deseo motivó que en noviembre del año 1970 enrumbara a Nueva York a efectos de desarrollar su proyecto personal, no tardando en ser reconocido entre los círculos más exigentes como un músico versátil, innovador y, sobre todo, con un exquisito gusto para arreglar.

 

DESDE LO ALTO

 

En 1972 pasó a ser integrante del grupo de Mongo Santamaría, entrando en contacto con la compañía Fania pues el conguero cubano grababa para Vaya, la más conocida división del monopolio salsero. Ya para 1973 Perico era parte del brass section de Fania All-Stars y empezó su meteórico ascenso en la escena nuevayorquina.

 

En la mayoría de discos producidos por la Fania en pleno ‘boom' de la salsa son infaltables los arreglos así como los solos del trompetista. Sería exhaustivo enumerar todos los fabulosos arreglos hechos por Perico pero debemos detenernos a analizar la importancia capital de estos en el desarrollo de la buena salsa.



La Fania , como empresa que manejó comercialmente el ‘boom' de la salsa, trabajó fundamentalmente dos corrientes o variantes: las típicas y las vanguardias. Pero a partir del año 1974 en que la Fania consolida su imperio, la corriente típica liderada por Johnny Pacheco se fue imponiendo gradualmente sobre las ondas vanguardísticas o experimentales.

 

Perico Ortiz, como primera trompeta del tumbao de Pacheco asumió la tarea de remozar el estilo matancerizante del flautista, modernizándolo y volviéndolo más progresivo aunque sin dejar de lado su tipicidad. Valga como ejemplo los discos publicados por Pacheco en este periodo como El Maestro , The Artist , Llegó Melón o Los Amigos donde los arreglos de Ortiz son fácilmente identificables imprimiendo un sello novedoso a los viejos temas que predominaban en el repertorio del dominicano.

 

Pero, a su vez, las composiciones actuales son enfrentadas con una perspectiva netamente vanguardista. Sería largo de enumerar todos los arreglos enfocados en esta tendencia pero basta recordar, a guisa de ejemplo, “Pablo Pueblo” , “Plástico” o “Pedro Navaja” , temas compuestos por Rubén Blades. Igualmente, no podemos dejar de mencionar el excelente trabajo que realizó con Marty Sheller al arreglar la Salsa Suite del álbum La Raza Latina de la Orquesta Harlow.



La riqueza de los arreglos de Ortiz no se limita a la música bailable. Sendos boleros, como “Sálvame” , interpretado por Ismael Miranda o “Comedia” de Héctor Lavoe, son un buen ejemplo del aporte del trompetista para asumir su formación académica, pasando por su incursión en la escena pop norteamericana, como instrumento válido para desarrollar la música latina.

 

En cuanto a su ejecución del instrumento, sin duda alguna Luis ‘Perico' Ortiz es una de las mejores trompetas a lo largo de la historia de la música afro caribeña. Son innumerables los solos dejados por Perico con Fania All-Stars pero nos viene a la memoria “En Orbita” , “Los Bravos” , “Bilongo” o “Cuando Despiertes” , sin dejar de mencionar su presencia en grabaciones de Richie Ray, Sonora Ponceña, Tito Allen, Cheo Feliciano o Ismael Quintana.

 

BOHEMIO

 

El aporte de Perico también se puede analizar desde el punto de vista de la composición en el que progresivamente fue asumiendo la temática social producto de una postura personal que lo identificaba como latinoamericano, aunque este aspecto lo desarrolló plenamente en los años 80, ya en plan de solista y con su propia compañía Perico Records.



En esta perspectiva, producciones como El Isleño evidencian una presencia urbana a pesar de la placidez que podría sugerir el título del álbum. Los interludios de este disco sumados a temas como “Desde lo Alto” suponen un resumen de la propuesta musical de Perico.

 

Del mismo modo, coexistió con esta inquietud social en la temática de sus letras una profunda convicción religiosa que se plasmó en temas como “Bohemio” o “Déjalo Entrar” . Este compromiso espiritual se ha fortalecido con el paso de los años, habiendo asumido un rol protagónico en la Iglesia del Nazareno de Levittown.

 

La labor de Perico también trascendió a la producción discográfica, siendo importante el apoyo que brindara a su compatriota y también trompetista Tommy Olivencia. Planté Bandera , Introducing Lalo Rodríguez & Simón Pérez , Tommy Olivencia 1977 y La Primerisima son algunos ejemplos de la labor de Ortiz como notable productor del sello Inca, prolongación directa del imperio de Jerry Masucci.

 

Esta faceta no se limitó a los artistas de la Fania sino que Perico también incursionó en la producción de artistas como Santiago Cerón que grababan para otras casas discográficas.

 

De esta manera Luis ‘Perico' Ortiz junto con Louie Ramírez son los responsables directos del sonido Fania tanto en el son tradicional como en las ondas más experimentales.



 

MI PROPIA IMAGEN

 

Con todos estos antecedentes y siendo primera trompeta de Fania All-Stars, Perico no escogió esta casa disquera para desenvolver sus inquietudes como solista. De esta manera, en 1977 fue pieza fundamental en el álbum Buyú del veterano percusionista boricua José Mangual. Este disco de jazz, producido por Martin Cohen de la empresa Latin Percussion, se constituyó en un proyecto que involucró a varias luminarias de la escena musical nuevayorquina como Tito Puente, Carlos ‘Patato' Valdez, Artie Azenzar, Antony Jackson y Barry Rogers. Destacó en esta producción el tema “ Mai Kinshasa ” , compuesto y arreglado por Perico que, para muchos aficionados, exhibe uno de los mejores solos del trompetista.

 

Este mismo año, y siempre de la mano de Martin Cohen, Perico publicó My Own Image , oficialmente su primer álbum como solista que, paradójicamente, no fue de salsa sino un trabajo que involucró elementos de rock y jazz influenciados por el funky el disco de la segunda mitad de los años setenta. Por ello este disco, a pesar de contar con la participación de Rubén Blades, Jimmy Delgado o los hermanos Brecker, pasó desapercibida para el gran público.



Para 1978 salió al mercado Super Salsa , para la compañía New Generation, que con la voz de Rafael de Jesús se convirtió rápidamente en un gran suceso. Es más, en la entrega anual que organizaba la revista Latin New York de Izzy Sanabria, Perico se hizo acreedor a los trofeos de Trompetista, Músico, Arreglista y Orquesta del Año.

 

Al año siguiente editó One of a Kind que superó las pretensiones de su anterior disco de salsa, destacando en el tema “Sin Perico no hay ná” los batás de Angel ‘Cachete' Maldonado. En este álbum también se perfeccionaron lo arreglos de cuerdas, ejecutados posteriormente por el ensamble de Eddie Drennon, que sería otro de los sellos característicos de Ortiz.

 

Cuando Rafael de Jesús abandona la orquesta de Perico fue reemplazado por Roberto Lugo. Pero en el interín, Perico produjo en 1981 un disco de excelente factura con la voz de la merenguera Milly, contando por primera vez con la participación de otros arreglistas como Marty Sheller, Sonny Bravo y Jorge Millet.

 

Sin perjuicio de sus otros cantantes, como Rafael de Jesús, Domingo Quiñones o Henry Santiago, Roberto Lugo es quizá el cantante que más identifica a la orquesta de Perico. Temas como “Tin Marín” , “Día de las Madres” , “Caminos” , “Mensajero de la Salsa ” y “Sentimiento de un Latino” han quedado en la memoria de todo el pueblo salsero. Precisamente con la voz de Lugo se grabó este álbum Sabroso de 1982, que inauguró el sello Perico Records propiedad del artista.



Las siguientes producciones de Luis ‘Perico' Ortiz fueron un excelente ejemplo de un artista en franco ascenso tanto en lo artístico como en lo comercial. Sabor Tropical (1983), Entre Amigos (1983), El Isleño (1984), La Vida en Broma (1985), In Tradition (1986) y Breaking the Rules (1987) componen un ciclo totalizador que resume el aporte fundamental de Ortiz a la salsa.

 

MENSAJERO DE LA SALSA

 

Pero ya para 1987 la moda de la salsa sensual y el arrase del merengue determinaron que artistas como Perico, que se caracterizaban por enfrentar la música con mucho respeto, fueran progresivamente alejándose de la salsa. Fruto de esto en los últimos veinte años Perico sólo ha grabado, si no llevamos mal la cuenta, cinco producciones que en la madurez del artista, son vistas con un criterio cualitativo pues lo que interesa, y esto siempre fue una regla en el caso de Ortiz, es la calidad.

 

A mayor abundamiento el compromiso religioso al que aludíamos líneas arriba ha significado un renacer en su proyecto personal. Y en el plano laboral, Perico hoy en día ha creado varias empresas, entre ellas Dialen Promotions, dedicándose a ofrecer servicios de producción en audio y video con formato digital en el ámbito publicitario.

Luis ‘Perico' Ortiz es por derecho propio un personaje imprescindible a la hora del balance de la salsa nuevayorquina, rescatando lo mejor de esta época de oro para liderar en la primera década del ochenta el auge de la denominada salsa puertorriqueña. Perico encarnó el último bastión de la buena salsa hecha en la ‘Isla del Encanto' dejando un legado de sobrada importancia.
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