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“Black Sugar Sextet representa a una tradición muy bonita”



LUCHO CUETO:


Profeta en su Tierra


Por: Enrique Vigil Taboada
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No somos simpatizantes de escribir en primera persona, pero considero que la ocasión para hablar de mi amigo Lucho Cueto sí lo amerita. Todavía tengo frescas las imágenes de aquellos días de los ochentas cuando Lucho soltaba sus pianazos en la orquesta La Única de Aníbal López. Ya tenía ganas de volar entonces. Y la salsa cubana de la isla que tocaba el timbalero, así como los clásicos duros de la Salsa, le daban carretera para la descarga en piano.

 

Luego vino el corito que en la versión salsera del bolero “Escándalo” , le cantaban para que se soltara: "Lucho Cueto, Lucho Cueto, Lucho Cueto en el piano...". El muchachón del Rímac, sobrino del poeta de la zurda e hincha del Alianza Lima, estaba para grandes cosas.

 

El maestro Lucho Cueto


Y se fue. Lo hizo en el momento preciso. Cuando las cosas para la Salsa en el Perú empezaron a cambiar. Situación que es natural, pero ante la que muchas veces hemos permanecido con los brazos cruzados. Lo cierto y concreto es que la Salsa de los ochentas poco tiene que ver con la de ahora, para bien y para mal, pero este es otro tema.

 

Nos llegaban con frecuencia noticias de las actuaciones aplaudidas que estaba teniendo Lucho Cueto en Nueva York, de los bravos con los que estaba tocando. Sus hermanos Kiko y Alan de cuando en cuando nos informaban de sus giras a Europa con Celia Cruz o con algún otro grande. Sus amigos del barrio, Walter Cuadros y Marcos Yupanqui, siempre lucían su orgullo, por “nuestro hermano Lucho”.

 

Quería volar Cueto y lo hizo. Repasar la lista de los grandes con los que ha tocado no es la idea. En marzo de este año lo volví a ver en Puerto Rico como integrante de la orquesta de Willie Colón, y grata fue mi sorpresa al ver el cariño que sus colegas le tienen. Allí estuvimos departiendo con Manny Oquendo, con Andy González, con Ozzy Meléndez, con Frankie Vázquez y Hermán Olivera, y pude ver más de cerca la dimensión artística de este gran músico peruano. Parte de estas impresiones las he transmitido en la edición especial dedicada al Día Nacional de la Salsa.

 

Pero aquella vez que fuimos a ver a Manny Oquendo y Libre en el Hipódromo de San Juan y luego a comer en el Hotel Normandie para seguir hablando de la Salsa. Recuerdo que Lucho nos dijo mirando las olas del mar Caribe, que quería ser profeta en su tierra. Sentía él que de nada le valía ser un grande en La Gran Manzana si su país no lo reconocía.

 

Agustín Pérez Aldave, Lucho Cueto, Yolanda Rivera
y Enrique Vigil Taboada


Hace unos días, Lucho Cueto ha dirigido por segunda vez a las Estrellas de la Salsa de Nueva York en el Festival Chim Pum Callao y nuestra gente lo ha aplaudido. Acompañar a los grandes músicos y soneros que vinieron no es cosa de todos los días. Tampoco lo es el sabor y la calidad del pianista del Rímac para dirigir y descargar. Tus amigos estamos contentos y orgullosos, Lucho. En estos días aguardamos con ansias que su disco Estamos Azúcar con Black Sugar Sextet que compite por el Grammy Latino en la categoría de Salsa logre finalmente la nominación al importante premio. Precisamente, de Black Sugar Sextet trata la siguiente conversación.

 

Tras mucha experiencia en tantas agrupaciones, ¿por qué decides grabar un sexteto?

 

Bueno, esta idea viene de atrás. Aunque nadie lo crea, desde Perú. Más adelante, al conocer a Louie Ramírez, retomé la idea del sexteto como un homenaje a los hermanos Palmieri y a Cal Tjader. Cuando Louie se nos fue, todavía tenía yo las ganas del sexteto, pero con originalidad, aunque grabara temas de otros artistas. En todo momento tuve presente buscar un estilo propio al sexteto.

 

Una de las novedades del disco Estamos Azúcar es el tipo de coro que has utilizado. ¿Puedes hacer una explicación acerca de este tipo de coro?

 

Es parte de nuestro estilo: los coros brasileros o, quizás, neoyorkinos años 60 o Sergio Mendes. Así se marca una diferencia con otros sextetos.

 

Portada CD de Black Sugar Sextet


¿Cómo defines el estilo de Black Sugar Sextet?

 

Un estilo moderno con mezcla brasilera y jazzy. También queremos incursionar en latin jazz. En cada grabación siempre tendremos nuevos invitados, instrumentistas y cantantes. Black Sugar Sextet hará historia . Con los músicos que hay en el disco ya tenemos un millaje asegurado.

Uno escucha a Black Sugar Sextet y tiene la idea de que sus integrantes siempre han tocado juntos. ¿Cómo logras el ensamble que ahora estamos disfrutando?

 

Con estos talentosos músicos nos conocemos hace tiempo y muchas veces tocamos juntos en otros grupos. También tiene que ver la manera cómo se dirigió la producción. Lo mismo ocurrió con Mike Freeman, Dave Samuels y Dave Valentin, con quienes he tocado en otros grupos y tuvieron la generosidad de aceptar rápidamente la invitación, por la amistad, claro, y por la musicalidad del proyecto.

 

Llegar a la Gente Joven


¿Consideras que los solos de piano que ahora exhibes recién empiezan a mostrar al gran pianista que eres? ¿Cuáles son tus influencias pianísticas?

 

Antes se tocaba otra música. Con “Perico” Ortiz obligado se tenía que ser un solista del piano, igual con Louie Ramírez o Tito Allen y su orquesta, y las charangas como La Típica Novel. Con la salsa romántica no hubo esa descarga ni solos. Se apagó el sonido del tambor. Pero con Black Sugar Sextet volvemos a los tiempos de los solos y de la descarga. Mis favoritos son muchos, pero en especial Papo Lucca, Charlie y Eddie Palmieri, Richie Ray, Bill Evans, Chick Corea, Oscar Peterson, Herbie Hancock…

 

“Black Sugar Sextet tiene un estilo moderno con
mezcla brasilera y jazzy”


Si bien Estamos Azúcar trae siete temas que no son del repertorio clásico de la música latina, ¿Cuál fue el criterio para elegir los otros temas que sí son muy conocidos?

 

Quisimos rescatar ciertos temas olvidados por la gente joven. Fue un reto cambiarlos al estilo del sexteto. Black Sugar Sextet quiere llegar también a la gente joven y esto no es oportunista ya que, anteriormente, grabé un cha cha chá con el grupo Fuerza Juvenil.

 

“Copacabana” fue un hit mundial de Barry Manilow. ¿Pasarlo a la onda latina qué dificultades te planteó?

 

Fue un reto muy grande. Al ser un clásico la idea era que no perdiera su esencia ni su mensaje que, en su origen, tiene que ver con nuestra música. Ahora es uno de mis arreglos favoritos y estimo que quedará como un standard en la historia de la salsa.

 

El tema “My Funny Zule” es un homenaje a Verónica Delgado-Aparicio Villarán y a los 28 jóvenes que, junto a ella, perdieron la vida en el incendio de la discoteca peruana Utopía. No es, sin embargo, un tema triste. ¿Puedes hablarnos del carácter de este tema y qué te impulsó a grabarlo?


La idea nació en España. Estaba de gira cuando pasó la tragedia. Me sentí muy mal. No sólo por tratarse de compatriotas sino por el dolor que estaba viviendo el doctor Luis Delgado-Aparicio, quien además de ser el principal difusor de la música latina en Perú, me ha honrado destacando siempre mi carrera y, en especial, considerándome entre sus amigos. El doctor estaba viviendo el coro de Maestra Vida , el tema que identifica a su programa de radio: “Te da, te quita, te quita y te da” . Nada ni nadie puede llenar la pérdida de un hijo. Por eso quise que los padres de los jóvenes fallecidos recordaran a sus hijos con una melodía especial. Todos los que trabajamos en la industria del entretenimiento sabemos que salimos de nuestras casas a darle alegría a la gente, pero ni nosotros ni nuestras familias sabemos lo que va a pasar. Y lo mismo sucede con los jóvenes que salen a buscar un rato de sana diversión en un club. Fue muy duro para mí. Con “My funny Zule” … estamos abriendo los shows del sexteto.

 


Tema: “My funny Zule”


De la mata del Barrio de Nueva York


Otra de las novedades de Estamos Azúcar es la versión que has logrado de “El cóndor pasa” …


Estamos en los tiempos de la fusión. Considero que no ha perdido su esencia sino, más bien, se enriqueció con una buena armonía moderna, sin cambiar la melodía. Se hizo un buen trabajo. Al investigar sobre “El cóndor pasa” me enteré que este tema fue una parte musical, sin letra, de una obra tipo zarzuela que trataba de un reclamo de los trabajadores de una mina.

 

¿Por qué se escucha en el disco, con reiteración, que Black Sugar Sextet es de Nueva York?

 

Primero porque algunas radios no anuncian quién toca. Segundo, para que el público supiera siempre que el grupo es orgullosamente de la mata del barrio de Nueva York, en la misma ruta de los grandes que nos han dejado sus enseñanzas. Black Sugar Sextet representa a una tradición musical muy bonita y queremos honrarla al estilo de ahora, al estilo nuestro.

 

A propósito, ¿cuál es la situación de la salsa en Nueva York hoy en día, ya en pleno siglo XXI?

En las radios no hay el apoyo que había antes. Sin embargo, siguen saliendo producciones nuevas más que en ningún lado.

 

A cuatro manos Papo Lucca y Lucho Cueto.


¿Cuáles son tus próximos pasos?

 

Viajar con Black Sugar Sextet y representar esta música a todo nivel. Luego, queremos grabar un disco de jazz latino. Quiero que el grupo sea conocido en todo el mundo. No me obsesiona ganar premios sino lograr que Black Sugar Sextet llegue al corazón de la gente.

 

(*) Recomendamos visitar http://www.myspace.com/blacksugarsextet.

 

 

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